17 de julio de 2014 / 03:14 a.m.

Si alguien quiere amargarles el debut y sabe cómo jugarles en casa a los Rayados de Monterrey cuando reciban a los recién ascendidos Leones Negros, es un ex tigre. Jesús "Jesse" Palacios vuelve a la cancha del rival al que, desde chico, aprendió a jugarle por el orgullo; ahora lo hará como felino aún, pero convertido en león.

El medio de contención apunta que aunque muchos no saben el significado que tiene para algunos jugadores el jugar contra "la pandilla", para él será como en los viejos tiempos y dice disfrutar de un encuentro en el estadio rayado. Por lo que aunque parezcan víctimas, no le gustará que el local consiga el objetivo y jugará al límite.

"Siempre hubo una rivalidad muy marcada, es el partido que no puedes perder durante toda la temporada, es el clásico. A lo mejor la gente que está fuera de Monterrey puede decir que es un partido más, pero al final de cuentas los que vivimos desde abajo, los que crecimos con ese partido, nunca lo vimos como un partido más, porque nos jugamos el orgullo".

Con gratos recuerdos pisará Nuevo León el fin de semana y aunque no sea jugando en el Universitario, buenas anécdotas revivirán la emoción cuando este sábado vea un estadio de Primera División luego de los años que estuvo en el ascenso con Necaxa y la UdeG.

"Siempre hay un sentimiento de nostalgia, pero a la vez de felicidad de poder pisar la cancha del tecnológico".

Palacios no olvida aquella derrota en el clásico regio por 2-1, donde ya calentado el partido apostó la cabellera, terminando rapado pero con un nuevo estilo que hace olvidar aquel canterano de melena larga.

"Perdí la cabellera en una apuesta de un clásico, traía el cabello largo, apostando con Ernesto Serrato y en un programa de Multimedios me raparon con Chavana".