8 de abril de 2014 / 03:16 p.m.

Homenajeado por los espectadores y por sus compañeros durante su último juego inaugural de la campaña en el Bronx, Derek Jeter no se sintió como si estuviera comenzando su vigésima campaña de Grandes Ligas en casa.

Se sintió joven, aunque le enseñó al venezolano Yangervis Solarte algunas de las tradiciones del Yankee Stadium. Y el novato venezolano ayudó a que el capitán de los Yanquis saliera triunfante en su último juego de inicio de temporada en casa, en el que Nueva York doblegó el lunes 4-2 a los Orioles de Baltimore.

"No quiero estropear nada, pero en realidad me sentí muy bien", dijo Jeter. "Me sentí tal vez como en mi primer juego inaugural de una temporada en casa. Me divertí".

A la fiesta no asistió el nuevo cerrador de los Yanquis, David Robertson, quien sufrió un tirón de ingle e ingresará a la lista de los lesionados por 15 días.

Jeter conectó un doble que rebotó contra lo alto del muro del bosque izquierdo y luego anotó tras el primer hit de Jacoby Ellsbury con los Yanquis en el quinto inning. Hiroki Kuroda (1-1) se llevó la victoria al dominar en seis innings y dos tercios.

Al conectar su batazo, fue evidente que Jeter consideró al principio que la pelota se iría de jonrón. Tuvo que acelerar el paso para que no lo retiraran en la intermedia.

Sus compañeros no perdieron la ocasión de bromear con él por esa fugaz distracción.

"Creo que para Derek, a sus 40 años, vamos a pasar esto por alto", dijo Mark Teixeira, el lesionado primera base, quien de paso le añadió un par de meses a la edad de Jeter, cuyo cumpleaños es en junio.

En su última temporada, Jeter fue ovacionado en todo momento por una concurrencia de 48.142 aficionados, inclusive cuando un rodado bateado directo al abridor Ubaldo Jiménez (0-2) propició un doble play, pero la jugada permitió que Solarte anotara la primera carrera en el tercer inning.

Solarte, quien se ganó un puesto en el roster durante los entrenamientos de primavera tras una dilatada trayectoria en las menores, siguió encendido en reemplazo del suspendido Alex Rodríguez en la tercera base. El venezolano produjo la anotación que adelantó a los Yanquis en el cuarto, al conectar un sencillo.

Por primera vez en el Bronx, Solarte se enteró por parte de Jeter que tenía que hacer un saludo a los "Bleacher Creatures", los fanáticos en las gradas populares detrás del jardín derecho, cuando se pusieron a corear su nombre al hacerse el anuncio de los jugadores previo al juego.

"Todos los días me doy cuenta de que Derek Jeter está jugando junto a mí. Lo vi desde que yo era pequeño y nunca pude imaginarme siquiera que jugaría con él en el mismo parque", dijo Solarte. "Todos los días trato de aprender algo de él".

Matt Wieters y el dominicano Nelson Cruz remolcaron con sencillos las carreras de los Orioles, que tienen foja de 2-5.

Shawn Kelley lanzó un noveno perfecto para su primer rescate en lugar de Robertson.

Jeter, quien se fue 4-1, fue homenajeado con un acto ceremonial en el que hizo el primer lanzamiento junto a sus retirados compañeros Mariano Rivera, Jorge Posada y Andy Pettitte.

Solarte anotó la primera carrera de los Yanquis. Abrió el tercero con un boleto tras quedar 0-2 en la cuenta. Avanzó a la tercera cuando Brett Gardner conectó un sencillo al central y luego anotó con el rodado de Jeter en dirección a Jiménez.

Solarte se fue 3-1 y ahora cuenta nueve hits en 20 turnos, con seis remolcadas.

Jiménez toleró cuatro carreras y ocho hits, con cinco boletos y cuatro ponches, en su segundo floja apertura tras firmar un contrato de cuatro años como agente libre en febrero.

En otros juegos de la Liga Americana, los Atléticos de Oakland doblegaron 8-3 a los Mellizos de Minnesota, con un par de remolcadas por el cubano Yoenis Céspedes; los Medias Rojas de Boston vencieron 5-1 a los Rangers de Texas para dejar atrás una racha de tres derrotas, y los Reales de Kansas City superaron 4-2 a los Rays de Tampa Bay, con tres producidas por el venezolano Alcides Escobar.

No obstante, los Reales perdieron a otro venezolano, Omar Infante, por un pelotazo.

Además, los Angelinos de Los Ángeles aplastaron 9-1 a los Astros de Houston.

En la Liga Nacional, el puertorriqueño Yadier Molina produjo tres carreras con un doblete en el primer inning, para apoyar la faena eficaz de Michael Wacha, y los Cardenales de San Luis debutaron en casa con el pie derecho, al superar 5-3 a los Rojos de Cincinnati.

Wacha superó a Tony Cingrani en una reedición del duelo entre dos de los mejores brazos jóvenes de las mayores. Igual que en la postemporada anterior, cuando fue el astro de los Cardenales, se mostró alentado por el ambiente en el parque.

"Gran público. Sentí mucha energía", dijo.

Los 47.492 espectadores representaron la mayor concurrencia observada en los nueve años del Busch Stadium. Desafiaron la lluvia que había caído durante la mañana y las temperaturas de apenas cuatro grados centígrados (40 Fahrenheit) para ver el primer encuentro de los campeones de la Liga Nacional en casa y atestiguar un conjunto de nuevas instalaciones, conocido como Ballpark Village.

Cientos de personas se congregaron en el complejo adjunto al parque, que incluye cinco bares y butacas en el nivel más alto de la tribuna.

Los Cardenales sonaron tres hits y tramitaron un pasaporte en los primeros cinco turnos para tomar una temprana ventaja ante Cingrani (0-1), quien hace seis días permitió dos inatrapables en siete innings sin tolerar carrera, en Cincinnati.

Wacha (1-0), de 22 años, no había permitido una carrera en 21 innings de por vida contra Cincinnati, antes de que el cubano Brayan Peña y el emergente curazoleño Roger Bernadina le sonaran dobles seguidos en el quinto acto, para reducir a 3-1 la ventaja de los Cardenales.

El primer juego de la serie de interligas entre los Indios de Cleveland y los Padres de San Diego debió posponerse debido a la lluvia, y se disputará el miércoles como parte de una doble cartelera. En otro interligas, los Rockies de Colorado aplastaron 8-1 a los Medias Blancas de Chicago.

AP