14 de diciembre de 2014 / 05:58 a.m.

De nuevo los oficiales de ringside fueron los que clamaron toda la atención en Las Vegas. La noche del sábado en el Cosmopolitan, Timothy Bradley empató, luego de 12 rounds, ante el argentino Diego Chaves.

Bradley, quien tuvo problemas para adaptarse en un principio a la agresividad de su contraparte y sufrió varios cabezazos, logró recomponer su estrategia a llevarse la mayor parte de los rollos, a base de velocidad, astucia y movimiento de piernas, pero al final de la noche los jueces no lo vieron así.

"Vaya no soy juez, pero siento que esta noche no hicieron bien su trabajo. Creo que perdí cuatro o cinco rounds de una pelea apretada, pero no cómo lo vieron los jueces", dijo el ex monarca mundial que dejó 31 victorias, 12 nocauts, una derrota y su primer empate.

La Joya Chaves, quien tuvo una noche difícil y le costó trabajo mantener el ritmo, declaró al final no estar de acuerdo pues sintió se llevó el duelo. Dejó su foja en 23 triunfos, 19 nocauts, dos derrotas y un empate. También el primero.

El irlandés Andy Lee se agenció la corona media de la Organización Mundial de Boxeo que se encontraba vacante al dar cuenta del favorito y que se mantenía invicto Matt Korobov.

El que fue pupilo del fallecido Emmanuel Steward sorprendió y acabó con los momios con un potente gancho de derecha a la mandíbula que lastimó a Korobov al punto de no tirar más golpes y mantenerse de pie congelado al centro del ring. Viéndolo tan lastimado, Lee se lanzó a terminar su obra obligando el réferi a detener las acciones al 1:10 del sexto episodio.

Irish mejoró su récord a 34 triunfos, 24 nocatus y dos derrotas a costillas del peleador que duró seis años sin conocer un descalabro.

En más acciones, un encuentro por la corona mundial superligera interina de la Asociación Mundial de Boxeo, el peleador de origen mexicano José Benavidez conservó su calidad de invicto al destronar al californiano Mauricio Herrera.

ÉRIKA MONTOYA