EFE
7 de agosto de 2016 / 11:38 a.m.

Contra todo pronóstico Brasil tuvo que remontar un primer set en contra frente a México para sumar una victoria en su primer encuentro de la competición de voleibol de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, que se desarrolla en el emblemático pabellón Maracanazinho.

Tras dejarse sorprender en el primer set por los norteamericanos, los anfitriones fueron a más, hasta consolidar su mejor versión en el tercer set y sellar la victoria en el cuarto, con parciales de 23-25, 25-19, 25-14 y 25-18.

Pese a la gran diferencia de nivel existente entre los vigentes subcampeones olímpicos y México, cuya mejor marca en unos Juegos es su décima posición conquistada en casa en 1968, los norteamericanos comenzaron sorprendiendo a los locales.

Basando su juego en una férrea defensa en el bloqueo y en los puntos de su capitán, Carlos Guerra, los mexicanos consiguieron frenar la potencia de los locales en el remate, lo que les otorgó una cierta ventaja (14-17) mediada la primera manga.

México supo sacar partido a la situación y no cedió hasta que se hizo con el primer set por 23-25, gracias en gran medida a sus tres bloqueos realizados ante unos anfitriones que no fueron capaces de llevar a cabo uno solo.

Los visitantes, que no habían participado en unos Juegos Olímpicos desde que conquistaron su mejor resultado al quedar décimos en México 1968, mantuvieron la misma dinámica al comienzo de la segunda parte.

Sin embargo, los locales fueron mejorando con el paso de los minutos hasta lograr una ventaja de cuatro puntos (16-12) gracias a un gran servicio de Mauricio, que terminó por cambiar la dinámica del partido.

La estrella brasileña Lucas comenzó entonces a abrir un brecha insalvable para los mexicanos gracias a sus imparables remates desde la red, lo que permitió a los locales llevarse la manga por 25-19.

En el tercer set, los sudamericanos ofrecieron su mejor versión, con el veterano líbero Serginho marcando perfectamente el juego de los suyos, Wallace anotando con facilidad y todo el equipo defendiendo con intensidad.

México se vio sobrepasado y se vino abajo, permitiendo que los locales fueran distanciándose en el marcador hasta el contundente 25-14 definitivo con el que Brasil confirmaba su remontada.

Los norteamericanos lograron sobreponerse al comienzo del cuarto set e incluso llegaron a ponerse momentáneamente por delante (6-7), sin embargo, los jugadores entrenados por el veterano Bernardo Rezende no perdieron la concentración y tras algunos minutos a remolque de México, volvieron a tomar ventaja en el marcador.

Ante un Maracanazinho entregado, los brasileños certificaron la victoria final con un 25-18 en el marcador.

Wallace terminó el partido como máximo anotador con 18 puntos, mientras que el mexicano Daniel Vargas fue el mejor de los suyos en este apartado con 15 anotaciones.