EFE
10 de agosto de 2016 / 08:15 p.m.

Carmelo Anthony, la estrella de la NBA que busca su tercer oro olímpico y su cuarta medalla, ha ejecutado a una maravillosa Australia (88-98) desde la línea de triples, desde la que el alero de los New York Knicks ha terminado con unos impresionantes 9 de 15 lanzamientos para lograr 31 puntos.

Ha necesitado Estados Unidos de los puntos de uno de sus principales líderes para deshacerse de una selección australiana que está dejando un impresionante poso en Río.

Los de Andrej Lemanis se han deshecho claramente en las dos primeros jornadas de sus rivales para el segundo puesto del Grupo A, Francia y Serbia, y hoy han llegado a soñar con la primera plantando cara al Team USA hasta el último momento.

No quedaban ni 20 segundos para acabar el partido, con un ventaja corta pero suficiente de Estados Unidos, y había todavía en la cancha jugadores de los dos equipos lanzándose a por los balones divididos como posesos.

Un impresionante colofón a un partido grande y con grandes estrellas presentes. Además de Anthony, Kyrie Irving (17) y por momentos Kevin Durant (12) se han sumado al espectáculo 'aussie' personificado en Patty Mills, próximo compañero de Pau Gasol y unos de los cinco NBA del plantel verdeamarillo.

Mills (30 puntos) ha contado con el apoyo de un Andrew Bogut (15 y 3 grandes tapones) que a nada que esté sano es uno de los mejores pívots del mundo, de Matthew Dellavedova (11, 11 asistencias, 5 rebotes y 21 de valoración) y, en general, de todos sus compañeros, que han realizado un partido excepcional ante un rival, eso sí, que parece imbatible.

Australia ha completado un gran primer cuarto y ha estado sublime en unos minutos del segundo, pero en el tercero la defensa americana ha empezado a surtir efecto y en el último la ha ejecutado Carmelo con 14 puntos, 12 desde la línea de tres.

Dos triples seguidos del propio Carmelo Anthony que pusieron el 0-6 en el marcador anticiparon el espectáculo que iba a venir a continuación, aunque sorprendentemente no lo iba a dar Estados Unidos, sino una Australia alegre, desenfadada, participativa y sobre todo acertada, muy acertada.

Ingles respondió con otros cinco puntos seguidos a los de Melo, se intercambiaron varias canastas y los aussie se envalentonaron. Hasta el punto de alcanzar ocho puntos de ventaja en seis minutos y medio de juego (25-17).

Un gran tapón de Bogut a Irving fue la guinda de esos buenos momentos australianos en el primer cuarto. Aún vendrían más. Un excelente movimiento de balón, desparpajo y un acierto descomunal (55 por ciento T2 y 75 T3) lanzaron a Australia, pero los de Coach se enmendaron y pusieron el empate a 29 al final del primer cuarto.

Pero cuando se lo pasaron bien, bien, de verdad, los oceánicos, con cinco NBA en sus filas, fue en el segundo cuarto. Después de un 2-7 americano, en cuatro minutos mágicos, del 13 al 17 en los que endosaron al Team Usa un 17-3 que dejó atónico al Carioca 1 (48-39, a 3:38 del final del segundo cuarto).

Fueron unos minutos espléndidos de David Andersen, que tomó el relevo de Bogut y Mills, los más destacados de los diez primeros minutos. Coach K pidió tiempo muerto para recomponer filas y minimizar daños hasta alcanzar el descanso, al que llegó con Australia 5 arriba (54-49).

Un 0-9 azul a vuelta de vestuarios empezó a ladear el encuentro del lado americano, pero los australianos no cejaban. Hasta el punto de que no dejaban marcharse a los de Mike Krzyzewski ni en el tercer cuarto (67-70) ni hasta bien andado el últimos.

Fue cuando Carmelo puso 80-88 a 3:43 del final del partido cuando ya empezó a verse la victoria de Estados Unidos prácticamente segura. Aunque siguieron batallando los del hemisferio sur (86-90), ya jugaban un poco a la desesperada e Irving mostró sus dotes para ser determinante en los momentos decisivos con un triple (86-93) y varios tiros libres que cerraron el encuentro.