ASSOCIATED PRESS
17 de agosto de 2016 / 07:23 p.m.

Argentina y los remanentes de una camada que encumbró al equipo albiceleste a la cima del básquetbol mundial se despidieron el miércoles de los juegos olímpicos con una abultada derrota 105-78 ante Estados Unidos en cuartos de final, en el que seguramente fue el último encuentro de Ginóbili, Luis Scola, Andrés Nocioni e incluso Carlos Delfino con la selección.

Esos cuatro jugadores, los últimos remanentes del equipo que el 27 de agosto de 2004 logró una de las más improbables victoria en la historia de los Juegos Olímpicos al derrotar a Estados Unidos en semifinales en Atenas, dieron batalla por un cuarto, pero finalmente sucumbieron ante la potencia y la juventud de los estadounidenses.

El equipo argentino llegó a tener una ventaja de 19-9. Los estadounidenses, no obstante, dieron vuelta el partido con una racha de 27-2 y de ahí en más no pasaron por apuros.

Scola, de 36 años, anotó 15 puntos, Ginóbili (39) 14 y Nocioni (36) 12.

Los tres encabezaron una camada que cosechó éxitos durante 14 años, a partir del Mundial de Indianapolis del 2002, en que comenzó a cobrar notoriedad al dejar fuera al anfitrión Estados Unidos, algo que volvió a hacer dos años más tarde en Atenas.

El mismo equipo consiguió un bronce en Beijing 2008 y en Londres 2012 perdieron ante Rusia en el partido por la medalla de bronce.

En Río el equipo dio un partido memorable ante Brasil que se fue al doble tiempo extra, con un Nocioni explotando para anotar 37 puntos. Scola y Ginóbili tuvieron actuaciones destacadas pero un cierre con revés ante España los mandó a enfrentar al rival que nadie quiere ver: Estados Unidos.

La derrota marca el adiós en definitiva de la selección para Ginóbili, quien había dicho que esta sería su última participación. Scola y Nocioni no han revelado oficialmente sus planes pero difícilmente volverán en plenitud para Tokio 2020, mientras que Delfino, el más joven de todos, se ha convertido en un relevo cumplidor porque una lesión en la rodilla lo volvió una sombra de lo que fue y es incierto si un día recuperara el nivel que lo llevó a la NBA.

Delfino marcó sólo tres puntos en 10 minutos el miércoles.

Ginóbili salió de la cancha con menos de dos minutos en el partido y llorando le dio un abrazo a cada uno de sus compañeros porque sabía que fue el fin para él.

Sin los veteranos, a Argentina le espera un futuro incierto. Facundo Campazzo ha mostrado chispazos y parece llamado a ser el líder del futuro equipo, pero por ahora no hay figuras sólidas de recambio.