ALBERTO GONZÁLEZ | CORTESÍA: LA AFICIÓN
21 de agosto de 2016 / 03:54 p.m.

Una de las grandes potencias deportivas alrededor del orbe, Estados Unidos, revalidó su estatus para mantenerse en la cumbre del Olimpo al finalizar en lo más alto de medallero con 46 preseas áureas y un total de 121 Medallas.

Estados Unidos superó por amplio margen a su más próximo perseguidor de forma cuantiosa; ésta es una imagen perpetua de los Juegos Olímpicos, pues los norteamericanos han dominado a placer al resto de naciones imprimiendo su poderío deportivo, o bien, se han mantenido en la lucha por los primeros puestos.

Ya sea por la riqueza racial con la que cuentan o la solidez de sus extenuantes programas deportivos, lo cierto es que los números respaldan a Estados Unidos.

Desde Sídney 2000, naciones como Rusia y China han fungido como los escuderos de los estadunidenses, peleando los primeros tres puestos; otros países como Alemania, Australia, Francia e Italia les siguen y mantienen una regularidad constante cada cuatro años.

Salvo en Beijing 2008, los locales se impusieron en la punta del medallero al obtener 51 preseas de oro por 36 de Estados Unidos, no obstante China obtuvo una menor cantidad de medallas en comparación el segundo lugar al registrar un total de 100 metales a lo largo de los juegos por 110 de Estados Unidos.

Los estadunidenses lideraron el medallero en Sídney, Atenas y Londres, manteniendo una pelea igualitaria con los chinos, hecho que no varió en los juegos que recién terminan al hacer el 1-3 con 46 y 26 medallas doradas respectivamente.

Rusia se sobrepone al escándalo


Pese a la sombra del dopaje que ha cubierto su deporte, los rusos son otro país que se bate por permanecer en lo más alto del medallero; salvo en los pasados juegos en Londres, Rusia ha intercalado su lugar en el segundo y tercer peldaño en las ediciones de Sídney, Atenas y Beijing.

Pese a todas las trabas que tuvieron que sortear en la justa del país amazónico, Rusia no desentonó y se ubico en el cuarto peldaño del medallero poniendo en claro que lejos de los escándalos deportivos, la nación más extensa del mundo es una potencia deportiva, acostumbrada a los éxitos.

La Gran Bretaña, en ascenso

Hace 16 años, en los juegos de la capital australiana, la Gran Bretaña no figuraba entre los primeros cinco puestos del medallero, sin embargo el tiempo fue encumbrando poco a poco a los europeos.

Un cuarto sitio en los juegos de 2008 resultó en un escalafón privilegiado para la Gran Bretaña, suceso que revalidó en la celebración de la magna justa realizada en su país en 2012, mejorando su puesto anterior al ubicarse en el tercer sitio por debajo de Estado Unidos y China.

Ahora, la consolidación del deporte de las islas británicas se dio en Río 2016, tras pisar fuerte en justas anteriores y convertir una participación de ensueño en estos Juegos Olímpicos de Río, al ponerse en el segundo lugar del medallero con un total de 27 metales dorados, tan sólo uno por arriba de China.

El anfitrión cumplió con las expectativas

Brasil cerró la intervención en sus juegos dando visos de ser un país emergente en el deporte. Los sudamericanos sumaron 19 medallas, siete de ellas de oro, para permanecer en el sitio 13 del medallero, la mejor posición para los cariocas en los últimos 20 años.