EFE
15 de agosto de 2016 / 11:40 a.m.

La selección de los Estados Unidos no tuvo problemas para imponerse hoy a una ya eliminada México (3-0) para asegurarse la presencia en los cuartos de final de los Juegos de Río 2016, pero pendiente de los demás resultados de la jornada para determinar en qué posición acabará en la tabla.

Tras un único primer set en el que el equipo dirigido por Jorge Azair logró plantar cara, los mexicanos se vinieron abajo y perdieron por parciales de 25-23, 25-11 y 25-19.

Enfrente tenía a unos Estados Unidos que necesitaban sumar su tercera victoria en un grupo extremadamente igualado para poder clasificarse a los cuartos de final de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

La primera manga ofreció un enfrentamiento mucho más igualado de lo que cabía de esperar.

Pese a que lo mexicanos comenzaron un tanto desacertados en defensa, lo que permitió a Estados Unidos llegar a firmar un ventaja de cuatro puntos a su favor, los aztecas fueron mejorando con el paso de los minutos hasta poner en apuros a sus oponentes.

Tras remontar un 16-15, México se puso por delante en el marcador en los minutos decisivos, sin embargo, los Estados Unidos, que se mostraron mucho más efectivos en el servicio durante todo el período, consiguieron controlar el tempo del juego y acabaron haciéndose con el primer set del encuentro.

En la segunda manga los estadounidenses salieron a la pista decididos a no poner en peligro un partido en el que se jugaban su continuidad en el torneo.

Con un gran bloqueo de Murphy Troy, los vigentes número cinco del ránking mundial, establecieron una diferencia de cinco puntos a su favor en el electrónico.

Mediado el período, dos 'aces' consecutivos de Maxwell Holt dejaron en evidencia a una segunda línea defensiva mexicana que estaba dando demasiadas facilidades a sus oponentes.

Tampoco el ataque de los latinos terminaba de funcionar, lo que se tradujo en una brecha de diez puntos en el marcador insalvable para un equipo que parecía atenazado ante la perspectiva de despedirse de sus primeros Juegos Olímpicos en 48 años con un sólo set ganado en su casillero.

Finalmente, la presión pudo con los mexicanos que cedieron el segundo set con una incontestable desventaja de catorce puntos.

El último período ofreció a los pocos minutos una imagen que reflejaba a la perfección el desarrollo del partido, cuando Jorge Barajas acabó rodando por el suelo incapaz de rechazar un flojo servicio de David Lee.

El monólogo de los anglosajones continuó durante el tercer set, favorecido por un Azair que acabó dando minutos a todos sus jugadores en lo que parecía más un detalle con sus jugadores que una medida para intentar revertir la situación.

Finalmente, los estadounidenses se acabaron llevando también un tercer set en el que los puntos de los aztecas se debieron más a los fallos del rival que a sus propios méritos.

Taylor Sander y Murphy, que no viene siendo uno de los jugadores más utilizados por el técnico John Speraw, se proclamaron máximos anotadores del encuentro con 12 tantos cada uno.