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18 de agosto de 2016 / 02:58 p.m.

Con la emoción desbordada y con la bandera de México en su cintura, el boxeador mexicano Misael Rodríguez consideró que dejó todo en el ring para dar al país la primera medalla de los Juegos Olímpicos Río 2016, aunque jamás pensó que él la otorgaría.

“El Chino”, como lo conocen sus compañeros, sostuvo que el boxeo da muchas vueltas, pero sobre todo brinda grandes satisfacciones de las cuales jamás se olvida, al tiempo que quedan marcas en la vida de quien se sube el ring en un deporte que representa al pueblo mexicano.

“No lo imagine así”, dijo el competidor que en la división de los 75 kilos pasó a la historia del pugilismo mexicano.

“Han sido los mejores Juegos, he tenido momentos inolvidables, he pasado con mis hermanos de la selección de boxeo grandes momentos y además tener en el combate de mi vida a mi novia, pues ni mandado a hacer”, reiteró.

Rodríguez, aquel joven que a los 15 años de edad se dedicó al boxeo, apuntó que dejó todo en el ring porque no estaba dispuesto a irse sin una medalla, aunque antes de acudir a este evento deportivo escuchó que solo llegaría a pasear.

Refirió que con la presea de bronce quedan atrás un sinfín de obstáculos, como el hecho de pedir dinero en el transporte público, así como las carencias en el gimnasio en donde se ha formado, “eso le da mucho más sabor a esta medalla que es para mi madre y se la dedicó ella y a todo Chihuahua”.

De igual manera, lanzó una crítica a la gente que maneja el deporte en el país, “esto es como un abrir de ojos para los directivos que sepan que en México hay talento, sobre todo, en boxeo; dicen que es el deporte de los pobres y diría que es el deporte de la gente que quiere sobresalir”.

Apuntó que su futuro aún es incierto porque debe asimilar lo hecho en estos Juegos Olímpicos y luego pensar en el profesionalismo, “no digo que se han acercado, pero la verdad disfruto mucho representar a México, a mi bandera. Tengo apenas dos años en la selección olímpica y la verdad quiero ser más”.

“La medalla abre una baraja de oportunidades, hay que pensar con la cabeza fría y tratar de tomar la mejor carta. Nada es fácil en la vida y esta medalla ha sido gracias a esfuerzo y dedicación”, concluyó.