NOTIMEX
15 de agosto de 2016 / 01:42 p.m.

Entrenadoras y atletas de nado sincronizado se quejaron hoy de la turbidez y del alto grado de componentes químicos en el agua de la piscina del Parque Acuático María Lenk, donde la sustitución parcial del agua no ha satisfecho a los equipos.

Las dos piscinas del María Lenk –la de clavados, totalmente verde; y la de sincronizado y waterpolo, azul pero turbia- son objeto de críticas desde hace casi una semana, cuando el agua se decoloró por una administración indebida de los químicos que alteró el pH.

Este lunes una de las más decepcionadas fue la entrenadora mexicana Adriana Loftus, quien ya se quejó de las instalaciones en marzo, cuando México participó en el Maria Lenk en un torneo clasificatorio.

“No es una queja. Es decir una verdad: no son condiciones idóneas. No se alcanza a ver una nadadora a un metro. Nunca había visto yo esto en unos Juegos Olímpicos, y llevo seis”, dijo Loftus a Notimex.

“En Londres las cámaras bajo el agua podían captar el logo de Londres 2012, era todo transparente (…) Aquí se ve todo turbio. No son las mejores condiciones para unos Juegos. No se trata solo de que los brasileños le echen ganas, se trata de resolver, de tener mucho mejores instalaciones. Los baños estaban en pésimas condiciones hace meses, lo comentamos, y no les hicieron nada”, refirió.

“Es una lástima. El Comité organizador se preparó durante años para tener unos Juegos, pero las atletas también trabajaron mucho para tener las mejores condiciones de competición”, comentó.

El dúo mexicano compuesto por la debutante olímpica Karem Achach y Nuria Diosado, que mañana pelearán en la final por quedar entre las 10 mejores, señaló que el agua ha mejorado, pero las dificultades continúan.

“Abajo del agua tenemos los ojos abiertos todo el tiempo de la rutina. Con tanto químico acabábamos con los ojos muy mal. Hace dos días no encontrábamos las paredes, no nos podíamos guiar”, explicó Achach, que se congratuló del cielo azul y el sol este lunes que mejoraron la claridad del agua.

“Estoy muy decepcionada. Deberíamos tener buenas condiciones para competir. Entrenamos duro para estar en los Juegos, pero si el agua está verde, no son las condiciones ideales”, ´manifestó a Notimex la checa Sona Bernardova.

“Realmente estábamos un poco asustadas, porque en los entrenamientos hace dos o tres días la piscina estaba verde y se veía borroso. Podíamos nadar, pero el video no iba a quedar bonito. El nado es también eso, que se vea bonito”, señaló por su parte la colombiana Mónica Arango.

Ante el aluvión de críticas y la incredulidad de espectadores y competidores, los organizadores de Río 2016 decidieron cambiar anteayer el agua de la piscina de sincronizado, con el objetivo de revertir el proceso de alteración del color.

“Se agradece que hayan cambiado el agua. Hace unos días era una alberca imposible”, opinó Diosado.

La fosa de clavados, que debe albergar competiciones toda esta semana, sigue siendo verde, ya que a pesar del “asco” de algunas atletas como la medallista de bronce Tania Cagnotto los organizadores dijeron que no es dañino para la salud de los deportistas.