30 de enero de 2014 / 09:01 p.m.

 

Los racinguistas no cobran desde hace más de cuatro meses y ya no quisieron aguantar más promesas de su presidente Ángel Lavín. "Si no renuncia hoy el presidente no jugamos", advirtieron los futbolistas y al final lo cumplieron.

El Racing, fundado hace cien años, viene dando tumbos desde los últimos cinco años, de hecho, se puso a la venta y lo compró un "magnate" hindú que resultó ser un estafador y ahora mismo es buscado por la Interpol.

Como consecuencia de todo esto, el equipo descendió a Segunda y posteriormente a Segunda B. La precariedad en el club es tal que lo jugadores ni siquiera tiene un autobús para viajar y suelen concentrarse en un hotel muy de vez en cuando.

La decisión de no jugar esta noche la vuelta ante la Real Sociedad (que ganó en la ida 3-1) fue la gota que derramó el vaso. Mañana hay junta del Consejo Directivo y no se descarta que finalmente renuncie.

Aunque la prensa española vaticina que lo siguiente podría ser la desaparición del club.

Por lo pronto, lo que ocurrió esta noche sobre el césped de El Sardinero nunca se había visto en el fútbol español. Los jugadores salieron al campo y cuando el árbitro pitó se unieron en la media cancha se abrazaron y el capitán comunicó al silbante que no jugarían.

Ahora, el castigo para el Racing por ello sería la suspensión para jugar la Copa del Rey en posteriores ediciones y una multa de entre 3.000 y 6.000 euros.

JOSÉ ANTONIO LÓPEZ