17 de septiembre de 2014 / 12:56 a.m.

Era un día común y corriente en Zuazua, aficionados felinos aprovecharon el día de asueto para visitar La Cueva, algunos con globos y pastel para felicitar al cumpleañero del día, el capitán Juninho, quien como siempre con agrado y respeto atendió a los fans.

Entre los casi 30 hinchas se encontraba la señora Etelvina Flores y su hija Xiomara Martínez, ambas portaban una playera con dos manos estampadas, una amarilla y otra azul, debajo de estas estaba la frase "Tigres no es un negocio, Tigres es mi equipo", aunado a esto presentaban dos mantas, una con la misma frase del jersey y otra que citaba: “No venimos a reventar a nadie, exigimos resultados, Tigres no es un negocio, Tigres es mi equipo".

"Siento que es momento que ellos sepan y vean nuestro sentimiento como aficionados estamos molestos y dolidos, yo como aficionado no sé que sentir.

"Tuca es un buen técnico a veces un poco testarudo pero forma parte de su carácter", dijo a los micrófonos de la prensa la señora de la colonia Pedregal de Linda Vista.

El tiempo paso y cada uno de los elementos del equipo de Ricardo Ferretti comenzaron a salir de su entrenamiento matutino, con esto llegó el momento de que de manera pacífica, y nunca retadora e irrespetuosa, las dos damas comenzaron a pedir más ganas al plantel, el primero en escucharlas fue Joffre Guerrón.

"Están un poco tristes por los resultados que no se dan", pregunto el refuerzo felino, a lo que ellas respondieron: "Nosotras apoyamos al equipo y a los jugadores te lo digo con el corazón, porque toda mi vida he sido Tigre desde los cinco años y estado con ellos en las buenas y las malas, nunca voy a dejarlos caer, nos gustaría ayudar a levantar el barco que ustedes sientan que tienen todo el apoyo".

Joffre, como todo un caballero, no sólo escuchó, si no bajo del auto, abrazo a las aficionadas y hasta les dio un beso, retirándose con un "Gracias por estas palabras".

Seguido a Guerrón, Juninho y Jorge Torres Nilo también atendieron a las hinchas de buena manera, incluso leyeron la carta de esta aficionada la cual entre otras cosas decía "Tienen nuestro apoyo".

Pero, cuando parecía que se había logrado lo que las mujeres felinas querían que fuera, platicar con sus jugadores, que estos las escucharan y respetaran su punto, llegó el momento del trago amargo y este llegó con Hércules Gómez y Antonio Briseño.

Ambos jugadores fueron interceptados como todos por las aficionadas, pero la actitud de ellos fue repugnante, burlista y poco profesional.

"Yo soy bien chillona siempre que el equipo anda mal", le dijo Etelvina Flores a El Pollo Briseño, a lo que le contestó el elemento de banca de Tigres, "Hablemos de futbol señora”, siguiendo a esto, Briseño le pidió saber más de futbol a la aficionada.

"Cómo jugó Pumas, fíjese en lo que estoy diciendo, usted nada más se fijan los errores de nosotros, no sabe decir cómo juega Pumas, cuál es su planteamiento".

Ante esto la vecina de Pedregal de Linda Vista contestó con voz baja y confundida "Es que importas tú".

Gómez, quien manejaba el mismo vehículo, volteo a las cámaras que estaban grabando este hecho para decirle a ambas mujeres "Lo único que están haciendo es darle de comer a los perros", seguido a esto apuntó a los presentes que hacían su trabajo "ahí está uno, ahí otro, ahí otro", seguido con el sonido de un ladrido.

Briseño por último le insistía a la señora que aprendiera de futbol: "A ver porque jugó así Pumas, porque le cambiaron de técnico"... ante esto la hincha mencionó: "Entonces eso quieren", la respuesta de los jugadores que no han brillado como refuerzos felinos fue una simple carcajada.

De esta manera es como parece ser que la apertura del club felino para con sus aficionados, que siempre ha sido buena, quedó manchada por dos jugadores que aún no son las estrellas que buscan en este equipo.

JAIR RAMOS