26 de febrero de 2014 / 05:42 a.m.

El mandamás del fútbol argentino Julio Grondona desligó de culpas a los dirigentes de los clubes por los hechos de violencia protagonizados por barrabravas y le propuso a los periodistas que se hagan cargo del asunto porque "ustedes los conocen mejor que nadie".

El titular de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ofreció esta respuesta el martes cuando se le consultó por el atentado que sufrió en su domicilio del presidente de Los Andes, de la tercera división. Este directivo está enfrentado con barras del club y denunció el martes que desconocidos dispararon contra el frente de su vivienda, tras lo cual renunció.

"Te invito, te invito para que vos te hagas cargo. (Las barrabravas) las conocen ustedes mejor que nadie. Ustedes son parte total. ¿Qué tenemos que ver nosotros?", dijo Grondona en diálogo con periodistas tras participar de un encuentro con funcionarios y expertos en temas de seguridad.

Grondona lleva más de 30 años al frente de la AFA, período durante el cual los hechos de violencia en los estadios fueron en aumento. Los barrabravas fueron ganando cada vez más espacio en los clubes, no sólo por acción u omisión de los dirigentes sino también de las fuerzas de seguridad, la justicia y la política, coincidieron expertos sobre este flagelo.

"Los violentos han ganado la pulseada. Evidentemente la AFA está mirando para otro lado, los políticos están mirando para otro lado", declaró Oscar Ferreyra a la prensa horas después de que su vivienda fue atacada a balazos por barrabravas del club, según denunció.

El directivo dijo que el ataque fue una respuesta a su decisión de combatir a la barrabrava de Los Andes, pero decidió darse por vencido para proteger a su familia y por la falta de respaldo.

"Nadie se pone los pantalones para solucionar el problema. Los dirigentes de fútbol no tenemos el poder y la capacidad para resolver este problema", aseveró Ferreyra.

Antes de su polémico entredicho con los periodistas, Grondona declaró que "hace rato que se quiere combatir (la violencia), no es de ahora. Lo que pasa es que hay muchas circunstancias ajenas a la voluntad de muchos que no se pueden llevar a cabo".

Por otra parte, River Plate fue sancionado el martes con la clausura de una de sus tribunas como castigo por la agresión que sufrió un jugador de Godoy Cruz, a quien un hincha millonario le lanzó un trozo de madera de una butaca, que le impactó en su espalda.

AP