29 de julio de 2013 / 04:00 p.m.

""¿Quién soy yo para juzgar a los homosexuales?"", cuestionó hoy el Papa Francisco al hacer un llamado a no marginar ni discriminar a las personas con orientaciones sexuales hacia el mismo sexo.

Esto durante una entrevista que le realizaron los periodistas queviajaron con él en el avión desde Río de Janeiro hasta Roma, como conclusión de la visita apostólica que cumplió a Brasil.

Entre otros muchos temas, el líder católico se refirió a la llamada "lobby gay" que él mismo reconoció su existencia en el Vaticano, hace algunas semanas en un encuentro privado con religiosos de América Latina.

""Se escribe tanto del lobby gay en la Santa Sede, pero aún no tengo una carpeta con la identidad de quien sería parte. El problema es hacer lobby de cualquier tendencia: lobby política, lobby masónica y también lobby gay"", dijo.

""Mientras si un gay busca el señor, ¿quién soy yo para juzgarlo? No se debe discriminar y marginar a estas personas, lo dice también el catecismo"", agregó.

Sostuvo que el problema para la Iglesia no es la tendencia, ya que los homosexuales "son hermanos". Estableció que cuando "uno se encuentra perdido así debe ser ayudado" e insistió "se debe distinguir si es una persona de bien".

Ante las informaciones de prensa que indican como gay a uno de sus principales colaboradores, Battista Ricca, aseguró que él mismo investigó al respecto y descubrió que las acusaciones en su contra no tienen fundamento.

""En general veo que tantas veces en la Iglesia se va a la caza de los pecados, si un cura ha pecado el señor perdona, el señor olvida y esto es importante"", apuntó.

También calificó como "un escándalo" y "una cosa que hace daño" el arresto de Nunzio Scarano, el prelado que trabajaba en El Vaticano y que fue detenido mientras pretendía importar ilegalmente 20 millones de euros a Italia.

Entre otros temas abordó también el "vatileaks", el escándalo por la fuga de documentos que azotó al pontificado de Benedicto XVI, al cual calificó como "un problema grave" pero sostuvo que "no le dio miedo".

Francisco también dijo que no irá a la Argentina ni en 2013 ni en 2014 porque es latinoamericano pero también es el "Papa de todos". Aseguró que tiene la intención de viajar a Asia, aunque no tiene claro mayores detalles.

Explicó también que no le preocupa la convivencia de dos papas en El Vaticano. "Es como tener un abuelo en casa, es venerado, es amado y escuchado. Yo le dije: usted reciba, haga su vida", añadió.

""Es como mi papá, tengo un problema y voy con él. Si hay algo que califica mi relación con Benedicto XVI es que lo quiero mucho: me puse contento cuando fue elegido en 2005 y lo seguí con afecto y obediencia"", ponderó.

Notimex