26 de mayo de 2013 / 03:18 p.m.

El artista interpretó obras de Mozart, Chopin, Rachmaninoff y Liszt; recibió gran ovación

 

México • El pianista chino Lang Lang logró que durante una hora de concierto el público se olvidara de sus problemas cotidianos: el tráfico de viernes, la lluvia, los conflictos políticos, la reforma hacendaria, las manifestaciones y hasta la mala atención a los medios de comunicación antes del recital.

Su presencia en el escenario hizo que el desorden —provocado por la disquera Sony y el departamento de logística del Centro Cultural Roberto Cantoral de la Sociedad de Autores y Compositores de México, los que no querían permitir sentarse en las butacas a reporteros, fotógrafos y camarógrafos que cubrían el concierto— se desvaneciera una vez que rozó con sus dedos las teclas del piano.

La de Lang Lang es la vida de un prodigio de la música clásica china, quien ha traspasado las fronteras de su país. A los 15 años se mudó a Estados Unidos para estudiar en el Instituto Curtis de Filadelfia. En 1999 lo llamaron para suplir, de último momento, al pianista André Watts en el Festival de Ravinia en Chicago. Con su participación consiguió poner de pie a los 30 mil espectadores del festival al interpretar el Concierto para piano número 1, de Tchaikovsky.

Si bien la sola participación del músico en el recital del viernes pasado —organizado por la empresa Telefónica Movistar— debió haber sido más que suficiente para deleitar a los asistentes, hubo varias sorpresas durante la noche. Una de ellas se dio cuando Lang Lang invitó al escenario a tres niñas mexicanas prodigio: Daniela Liebman, Dana Rodríguez y Jimena Caballero, de 10, 13 y 15 años, respectivamente.

Las jóvenes ganaron el concurso de piano de Telefónica Movistar en su edición mexicana, por lo cual tuvieron el privilegio de interpretar, junto al músico chino, el himno de ese certamen, frente a políticos como Gustavo Madero, Javier Lozano, Rafael Tovar y Teresa y Rodolfo Elizondo, entre otros.

Daniela está considerada la pianista debutante más joven del mundo; Dana habla bien idiomas como el húngaro, el francés y el inglés, y Jimena quiere dedicarse a la composición, dijo la presentadora que acompañó a Lang Lang.

El recital inició a las 21:15 horas, cuando Lang apareció vestido de traje negro y camisa blanca para interpretar obras de Mozart, Chopin, Rachmaninoff y Liszt, frente a un conglomerado que llenó 70 por ciento de la sala Telefónica del Centro Cultural Roberto Cantoral.

Con cada pieza interpretada, este ganador, a los 13 años, del Concurso Internacional de Jóvenes Músicos de Tchaikovsky, transformó su rostro: pasó de la seriedad y solemnidad que impone Mozart, con su Sonata para piano n° 5 en Sol Mayor, a la alegría de una obra china que habla del reflejo de la luna sobre los ríos, las montañas y el campo de aquel país.

Ojos cerrados, expresión de dolor, de sufrimiento, pero también de amor por esa melodía de quien desde niño escuchaba música cuando veía la caricatura de Tom y Jerry, donde el gato interpretaba la Rapsodia húngara de Liszt, y decidió consagrarse al piano.

Uno de los momentos culminantes de la noche se dio cuando, al interpretar Preludio en re mayor opus 23-4, de Rachmaninoff, tocó con los puños cerrados una sola tecla del piano Yamaha, logrando que el público quedara completamente asombrado.

Las sorpresas de la noche no pararon. Antes de compartir el escenario con Daniela Liebman, Dana Rodríguez y Jimena Caballero, Lang Lang dijo que interpretaría una obra china y La Campanella, de Liszt, la cual no estaba en el programa oficial.

Al finalizar el recital, el músico chino y sus tres pequeñas invitadas fueron despedidos entre aplausos, obligándolos a salir hasta en cuatro ocasiones a decir adiós a la gente que permaneció de pie ovacionándolos.

EMILIANO BALERINI CASAL