21 de junio de 2014 / 03:11 a.m.

Solo la agresiva Francia salvó el viernes el orgullo europeo, en una jornada marcada por el histórico triunfo de Costa Rica sobre Italia y el dominio latinoamericano en el Mundial de Brasil.

Tres de las cuatro selecciones que ya sacaron el billete a octavos de final son latinoamericanas: Colombia, Chile y Costa Rica. La otra es Holanda. Pero es que además, los combinados de la región dominan por 6-2 sus enfrentamientos con equipos europeos en el torneo.

En las tablas estadísticas de la competición, Holanda y Francia aparecen como las ofensivas más contundente y goleadoras, mientras que Colombia se erige como la mejor defensa.

Por algo, la historia de los mundiales ha demostrado que América es territorio inexpugnable para el fútbol europeo, que jamás conquistó una Copa del Mundo en este continente.

"El hecho de que ninguna selección europea haya ganado aquí dice algo obviamente. Igual es el clima o que estas selecciones (latinoamericanas) están acostumbradas a jugar en estas circunstancias", dijo el artillero holandés Robin van Persie. "Muchos de estos equipos se están desarrollando rápido y no hay ningún lugar donde esconderse. Todos nos conocemos perfectamente".

"Lo mismo que en Europa aprenden de lo que hacen Barcelona, Arsenal, Manchester United o Bayern Munich, también lo aprenden aquí (América)", agregó.

El campanazo de la jornada lo dio Costa Rica, a la que todos dieron por muerta cuando se realizó el sorteo. Y que ahora es la primera y única clasificada del llamado grupo de la muerte. Los costarricenses demostraron que el triunfo sobre Uruguay no fue un accidente, derrotaron 1-0 a Italia, accedieron a octavos de final y de paso echaron a Inglaterra.

El impacto de Costa Rica es tal que hasta los técnicos más conocidos empiezan a preguntarse cómo sería enfrentarse a la indudable revelación del Mundial. Las casas de apuestas británicas pagaban más de 4.000 dólares por dólar al triunfo de Costa Rica antes de empezar el Mundial. La cuota ha bajado a prácticamente 100 por 1 dólar.

"Obviamente son una sorpresa", admitió el técnico alemán Joachim Loew. "Han derrotado a dos grandes equipos. Lo único que se puede decir de los equipos sudamericanos y centroamericanos es que están haciendo un gran torneo".

"Juegan bien con el calor", agregó.

Alemania es una de las europeas todavía fuerte. La campeona España ya fue eliminada. Igual que Inglaterra. Del viejo continente emerge Francia, que arrolló 5-2 a Suiza con un Karim Benzema estelar.

El artillero del Real Madrid, que falló un penal, suma tres goles en el campeonato y el despliegue ofensivo galo luce como uno de los mejores del campeonato. Los franceses han sufrido mucho para rearmar una nueva generación de estrellas tras su triunfo en 1998 y la derrota en la final de 2006. Después de caer eliminados en la fase de grupos en Sudáfrica, Brasil anuncia una nueva Francia llamada a grandes logros.

"Karim (Benzema) está confirmando que está atravesando un magnífico nivel. Físicamente, está a punto", indicó el técnico Didier Deschamps. "Su alegría contagia, es uno de los mejores futbolistas del mundo y tener a un jugador tan efectivo es muy importante en un torneo de esta magnitud".

Francia no está matemáticamente clasificado, pero sí virtualmente gracias a su abultada diferencia de goles. Sin embargo, el triunfo 2-1 de Ecuador sobre Honduras en el partido que cerraba la jornada obliga a los franceses a sumar al menos un punto en la última fecha para sujetar la primera plaza.

En el Grupo E, los de Deschamps lideran con seis puntos, seguidos por Suiza y Ecuador, con tres. Honduras tiene un pie fuera en primera fase. La última jornada mide a Francia y Ecuador; y a Suiza con Honduras.

AP