3 de abril de 2013 / 03:13 p.m.

Santa Catarina • La música sigue sonando en el taller de don Cirilo Gauna, mientras que los trabajos en bajosextos, bajos, guitarras y violines siguen llegando a las manos del reconocido laudero.

Hace meses fue despedido en la administración de Santa Catarina, y con ello vio su fin el taller que venía impartiendo. La mayoría de sus 15 alumnos se quedaron con el violín a la mitad, instrumentos que a la postre formarían músicos en Santa Catarina.

Isaac Carrillo, vecino del municipio, es uno de ellos. Pretendía regalar el violín a uno de sus nietos, que a los cinco años ya interpreta piezas de Schubert.

“"Nos dejaron a medias, hombre, ahí tengo mi violín a medias. Yo tengo tres nietos e iba hacer uno para cada quien, pero pues ya se quedó pendiente"”, relata.

Al llegar la nueva administración municipal se despidió a personal administrativo, en donde se incluyó a los talleristas. A don Cirilo se le notificó del cese en noviembre.

A decir del laudero, el alcalde Víctor Pérez decidió reinstalarlo y dar continuidad al taller sin embargo la indicación no tuvo eco en la Dirección de Cultura y Recreación a cargo de Marisol Castro.

“La gente de la tercera edad encontró un recreo con esta actividad, están haciendo algo que nunca pensaron hacer. Yo quisiera que la gente de aquí siguiera este oficio y tuviera arraigo, porque seguramente me lo voy a llevar, ¿y qué quedó?”, expuso Gauna.

Reconocido por el INBA por sus estudios en la Escuela de Laudería en Querétaro, don Cirilo además de ser un maestro arreglando violines y guitarras le nace lo inventor. Sus iniciales están inscritas en el quiolín, su violín con madera de quiote, o el guajolín, creado con la mitad de un guaje.

Su taller de laudería recibió un estímulo de parte del Gobierno del Estado con el cual pudo adquirir herramienta especializada.

A pesar de su despido, el laudero tiene trabajo. Por ahora ha sido bien recibido en la Facultad de Música de la UANL en donde vende sus instrumentos a los alumnos, y de pasadita les deja una que otra enseñanza.

GUSTAVO MENDOZA LEMUS