16 de octubre de 2014 / 01:41 a.m.

El Senado de Italia aprobó hoy en vía definitiva el conocido como "decreto Estadios", diseñado para garantizar la seguridad en las manifestaciones deportivas endureciendo las penas derivadas de comportamientos violentos en dicho contexto, entre otras medidas.

El proyecto recibió de la Cámara Alta 164 votos positivos y 109 negativos, convirtiéndose así en ley después de haber sido aprobado previamente en la Cámara de los Diputados el pasado 2 de octubre.

Entre otras cosas, esta normativa pretende garantizar la seguridad tanto dentro como fuera de los estadios italianos, frecuentes escenarios de encontronazos entre aficiones futbolísticas.

Por esta razón, el decreto endurece el conocido como Daspo, la prohibición de acceso a las manifestaciones deportivas a los aficionados que sean considerados como violentos.

Ahora, quienes sean acusados de originar una pelea multitudinaria tendrán prohibido el acceso a las instalaciones deportivas durante 3 años mientras que si se trata de un reincidente, la pena oscilará entre los 5 y los 8 años con la obligación, además, de presentarse en comisaría diariamente.

Pero además, el decreto no solo clasifica como violencia los enfrentamientos físicos sino que penará también a quienes muestren pancartas o aireen comentarios ofensivos, violentos o racistas y a quienes atenten contra el orden público con robos o narcotráfico en el contexto deportivo.

Asimismo, los "tifosi" que reincidan en sus comportamientos agresivos podrán ser sometidos a un protocolo de vigilancia especial destinado generalmente a mafiosos o terroristas.

También aumentan las condenas dirigidas a aplacar el fraude en competiciones de tal modo que quienes se lucren con el amaño de partidos podrán recibir sanciones de hasta nueve años de prisión.

Otra de las medidas previstas en este decreto y una de las más polémicas es la que establece que sean las sociedades deportivas las que afronten los gastos derivados del empleo de agentes de policía extraordinarios que tengan que intervenir en caso de partidos conflictivos.

Para ello los clubes de fútbol deberán abonar un impuesto que estará dentro del 1 y el 3 % de sus ingresos en taquilla.

Las fuerzas del orden, además, utilizarán "en vía experimental" la pistola eléctrica.

Los estadios de fútbol en Italia son, en ocasiones, escenario de fuertes y conflictivos choques.

El caso más reciente es el de Ciro Esposito, un joven "tifoso" del Nápoles que murió en junio después de que fuera gravemente herido el 3 de mayo durante un enfrentamiento en el exterior del estadio San Paolo de Nápoles, donde se jugaba la final de Copa Italia entre los de Rafa Benítez y el Fiorentina.

El ataque sufrido por el joven "tifoso" del Nápoles hizo que la grada en la que se encontraban los aficionados del conjunto partenopeo se exaltara de tal modo que el partido no pudo comenzar hasta que un líder ultra no dio el permiso.

EFE