9 de febrero de 2013 / 04:01 p.m.

Pese al estigma sobre la figura del ex gobernador nuevoleonés existen algunas publicaciones que rescatan su vida y obra. Hoy se cumple el centenario de su muerte, sucedida durante el inicio de la llamada Decena Trágica.

 

Monterrey.- Las páginas de la historia oficial de México han querido desaparecer a ciertos personajes, ligados a altas traiciones o por sus diferencias políticas.

Por años esa sombra cubrió a Bernardo Reyes Ogazón (Guadalajara 1850-Ciudad de México 1913), pero a través de importantes trabajos biográficos elaborados por historiadores como Víctor Niemeyer o Artemio Benavides se rescata la figura del personaje.

Las historiadoras también han ofrecido su aporte. Ahí están la cronista María Luisa Santos Escobedo con Villaldama. Durante el gobierno del General Bernardo Reyes, y Leticia Martínez Cárdenas, al investigar la faceta de escritor del ex gobernador del estado.

Para el historiador Héctor Jaime Treviño, la aproximación más completa la ofrece Eberhardt Víctor Niemeyer con su biografía El general Bernardo Reyes, editada por el Centro de Estudios Humanísticos de la UANL en 1966.

El título en español lo realizó Juan Antonio Ayala, fue revisada por Joaquín A. Mora y cuenta con un prólogo de Alfonso Rangel Guerra. Puede ser consultado en línea a través de la Colección Digital en la página http://cd.dgb.uanl.mx.

“"Es una obra completa, muy bien investigada con un buen lenguaje. La considero un clásico de la historiografía nuevoleonesa"”, refiere el historiador.

Antes de la llegada del Bicentenario del inicio de la Independencia y el Centenario del comienzo de la Revolución, Artemio Benavides Hinojosa presentó Bernardo Reyes. Un liberal porfirista bajo el sello de Tusquets.

Acaecido el pasado 21 de diciembre, Benavides Hinojosa era un convencido de rescatar la figura de Reyes del olvido de la historia oficial. A Reyes lo catalogó así “"un liberal porfirista"”.

En entrevista con MILENIO Monterrey en octubre del 2009, Artemio Benavides recordó un pasaje que marcó la relación entre Bernardo y su hijo Alfonso Reyes.

“"El pequeño Alfonso Reyes no quería hacer su primera comunión, y como era natural su madre lo quería obligar. Un día que el general Bernardo lo encontró llorando, el padre le dijo con la característica dureza de un jefe militar: ‘Deje de chillar, que usted no hará la primera comunión’"”, recordó.

Aunque no es propiamente una biografía de Reyes, el narrador Paco Ignacio Taibo II relata de manera magistral lo acontecido en la Decena Trágica con su libro Temporada de Zopilotes. Ahí destaca el esfuerzo de Rodolfo Reyes por evitar que su padre se levante en armas contra el gobierno de Francisco Madero.

“"La suerte está echada"”, escribe Taibo II para después narrar la muerte del general gracias a la metralla

Sobre el olvido institucional al centenario de la muerte de Bernardo Reyes, aniversario que se cumple precisamente hoy, Treviño Villarreal cuestiona el lamentable actuar de los empresarios y autoridades del Estado.

“"Hay una ingratitud de los grandes empresarios regiomontanos porque quien impulsó la industrialización de Monterrey fue Bernardo Reyes. Pero ya no hay noción de los valores cívicos"”, criticó el historiador.

Textos para conocerlo

El general Bernardo Reyes, de Víctor Niemeyer (UANL, 1966).Villaldama. Durante el gobierno del General Bernardo Reyes, de María Luisa Santos Escobedo (UANL, 2010).Bernardo Reyes, escritor, de Leticia Martínez Cárdenas (Centro de Historia Oral NL, 1989).Temporada de zopilotes, de Paco Ignacio Taibo II (Planeta, 2011).Bernardo Reyes. Un liberal porfirista, de Artemio Benavides Hinojosa (Tusquets Editores, 2009).

Las páginas de la historia oficial de México han querido desaparecer a ciertos personajes, ligados a altas traiciones o por sus diferencias políticas.

Por años esa sombra cubrió a Bernardo Reyes Ogazón (Guadalajara 1850-Ciudad de México 1913), pero a través de importantes trabajos biográficos elaborados por historiadores como Víctor Niemeyer o Artemio Benavides se rescata la figura del personaje.

Las historiadoras también han ofrecido su aporte. Ahí están la cronista María Luisa Santos Escobedo con Villaldama. Durante el gobierno del General Bernardo Reyes, y Leticia Martínez Cárdenas, al investigar la faceta de escritor del ex gobernador del estado.

Para el historiador Héctor Jaime Treviño, la aproximación más completa la ofrece Eberhardt Víctor Niemeyer con su biografía El general Bernardo Reyes, editada por el Centro de Estudios Humanísticos de la UANL en 1966.

El título en español lo realizó Juan Antonio Ayala, fue revisada por Joaquín A. Mora y cuenta con un prólogo de Alfonso Rangel Guerra. Puede ser consultado en línea a través de la Colección Digital en la página http://cd.dgb.uanl.mx.

“Es una obra completa, muy bien investigada con un buen lenguaje. La considero un clásico de la historiografía nuevoleonesa”, refiere el historiador.

Antes de la llegada del Bicentenario del inicio de la Independencia y el Centenario del comienzo de la Revolución, Artemio Benavides Hinojosa presentó Bernardo Reyes. Un liberal porfirista bajo el sello de Tusquets.

Acaecido el pasado 21 de diciembre, Benavides Hinojosa era un convencido de rescatar la figura de Reyes del olvido de la historia oficial. A Reyes lo catalogó así “un liberal porfirista”.

En entrevista con MILENIO Monterrey en octubre del 2009, Artemio Benavides recordó un pasaje que marcó la relación entre Bernardo y su hijo Alfonso Reyes.

“El pequeño Alfonso Reyes no quería hacer su primera comunión, y como era natural su madre lo quería obligar. Un día que el general Bernardo lo encontró llorando, el padre le dijo con la característica dureza de un jefe militar: ‘Deje de chillar, que usted no hará la primera comunión’”, recordó.

Aunque no es propiamente una biografía de Reyes, el narrador Paco Ignacio Taibo II relata de manera magistral lo acontecido en la Decena Trágica con su libro Temporada de Zopilotes. Ahí destaca el esfuerzo de Rodolfo Reyes por evitar que su padre se levante en armas contra el gobierno de Francisco Madero.

“La suerte está echada”, escribe Taibo II para después narrar la muerte del general gracias a la metralla

Sobre el olvido institucional al centenario de la muerte de Bernardo Reyes, aniversario que se cumple precisamente hoy, Treviño Villarreal cuestiona el lamentable actuar de los empresarios y autoridades del Estado.

“Hay una ingratitud de los grandes empresarios regiomontanos porque quien impulsó la industrialización de Monterrey fue Bernardo Reyes. Pero ya no hay noción de los valores cívicos”, criticó el historiador.

Textos para conocerlo

El general Bernardo Reyes, de Víctor Niemeyer (UANL, 1966).Villaldama. Durante el gobierno del General Bernardo Reyes, de María Luisa Santos Escobedo (UANL, 2010).Bernardo Reyes, escritor, de Leticia Martínez Cárdenas (Centro de Historia Oral NL, 1989).Temporada de zopilotes, de Paco Ignacio Taibo II (Planeta, 2011).Bernardo Reyes. Un liberal porfirista, de Artemio Benavides Hinojosa (Tusquets Editores, 2009).

El rescate de la Oración del 9 de febrero

Al leer “Oración del 9 de febrero (1930)”, dentro del Tomo 24 de las Obras Completas, es posible escuchar el llanto de un Alfonso Reyes que lejos de buscar venganza asciende al olimpo literario a manera de homenaje al padre caído.

Minerva Margarita Villarreal, directora de la Capilla Alfonsina de la UANL, cuestionó la omisión en que cayeron el Gobierno del Estado y las autoridades culturales con el centenario de la muerte del general Reyes.

“Creo que pasó un gran momento para un homenaje masivo”, expuso.

Alfonso Reyes escribió en 1930 durante su estancia en Buenos Aires la narración más dramática sobre la Decena Trágica. En la “Oración” describe el dolor familiar de una tragedia que afectó a la nación completa.

“Pocos, aunque gente muy ilustre, han explorado la figura de Bernardo Reyes, que es compleja y problemática, como la de Porfirio Díaz. Creo que la ‘Oración’ es una de las grandes obras de Alfonso”.

Dice Alfonso Reyes en la “Oración”: “Por las heridas de su cuerpo, parece que empezó a desangrarse para muchos años, toda la patria”.“Es un caso encomiable el de Alfonso, yo no sé que pasaría si hoy el hijo de un gobernante tendría elementos en su ser para enfrentar la situación y crecer de ella”.

Aunque este 9 de febrero pasó desapercibido en Nuevo León, el año será una oportunidad idónea para reeditar la “Oración del 9 de febrero”, destacó Minerva Villarreal.

GUSTAVO MENDOZA LEMUS