22 de enero de 2014 / 11:50 p.m.

De pie entre grandes montículos de nieve en la sombra del MetLife Stadium, los organizadores del Super Bowl prometieron estar preparados para movilizar miles de camiones y toneladas de sal para evitar que el clima nevado interfiera con la máxima cita del fútbol americano.

Para el primer Super Bowl al aire libre y con clima invernal en la historia de la NFL, el estadio tiene a mano varias fundidoras de nieve que pueden limpiar la cancha rápidamente, incluida una máquina que puede derretir hasta 600 toneladas de nieve por hora, dijo Brad Mayne, director ejecutivo del estadio.

"Como puede imaginar, la Madre Naturaleza y sus tormentas vienen en muchas variedades diferentes", dijo Mayne. "Y es así que tenemos que ser flexibles sobre cómo enfrentamos cada tormenta".

Mayne mencionó una tormenta reciente que azotó la región, la cual arrojó 16 centímetros (6,3 pulgadas) de nieve y hielo sobre el estadio justo antes de un partido de la temporada regular entre los Giants de Nueva York y los Seahawks de Seattle.

"Aunque la tormenta terminó apenas horas antes de la patada inicial, nuestra experimentada cuadrilla de trabajadores fue capaz de tener el estadio listo", dijo Mayne.

Los administradores del estadio tienen planeado tener hasta 1.600 trabajadores listos para el Super Bowl, lo cual es el doble de la cifra de personal utilizada en la mayoría de las tormentas.

Directivos dijeron que sólo considerarían cambiar la fecha del juego en circunstancias extremas.

"Nuestro objetivo es realizar la patada de salida a las 6:30 p.m. del 2 de febrero", dijo Frank Supovitz, vicepresidente a cargo de eventos de la NFL. "Y vamos a dedicar cada esfuerzo... para asegurar que eso se realice".

Expertos en transporte dijeron que un campo de fútbol americano con nieve no es el problema, después de todo, muchos juegos de NFL se han realizado previamente en la nieve. Pero los jugadores podrían estar lanzando pases en un estadio vacío si los aficionados no pueden llegar ahí durante una ventisca.

Llenar el MetLife Stadium en un domingo de Super Bowl depende de la fiabilidad de trenes y carreteras de Nueva Jersey para trasladar aficionados.

"Ellos van a jugar el encuentro", dijo Mitchell Moss, director del Centro Rudin para el Transporte, en la Universidad de Nueva York. "La pregunta es, podrían tener que contratar maniquís para llenar el estadio".

Una tormenta de hielo o nieve podría comprometer los aeropuertos de la región, ocasionando demoras en tierra o cancelaciones que podrían impedir que los aficionados lleguen a la ciudad de Nueva York, incluidos los montones de jets privados que probablemente aterrizarán en el aeropuerto Teterboro, señaló Moss. Además, caminos con hielo entorpecerían el tránsito de los muchos autobuses que transportarán aficionados de Manhattan al juego.

Durante la tormenta invernal que golpeó la región en febrero pasado, por ejemplo, la empresa de transporte público NJ Transit suspendió sus operaciones en todo Nueva Jersey para disminuir el número de vehículos en las carreteras y ayudar al trabajo de limpieza del pavimento.

Joseph Mrozek, subcomisionado del departamento de Transporte de Nueva Jersey, dijo que el estado puede movilizar más de 820 vehículos y aproximadamente 60.000 toneladas de sal en un radio de 48 kilómetros (30 millas) del estadio, y que cuenta con mayores recursos disponibles en todo el estado de ser necesario.

El estado adicionalmente tiene almacenados más de un cuarto de millón de galones de salmuera y 850.000 galones de calcio líquido, los cuales son utilizados para tratar la sal cuando las temperaturas bajan el nivel de congelación.

"Tenemos los camiones, tenemos el personal y tenemos los suministros para contrarrestar cualquier acontecimiento mayor", dijo Mrozek.

El interés sobre si Estados Unidos tendrá o no su primer Super Bowl nevado se ha incrementado tanto que la compañía meteorológica AccuWeather creó un sitio en internet para realizar esa pregunta: www.willitsnow.com.

AP