9 de diciembre de 2013 / 05:17 p.m.

Esta es la clásica historia de alguien que sólo quiere ser aceptado y amado. Este hermoso perro se llama Oscar, Oscar nació siendo llama pero en su interior él sabe que es un perro o tal vez le hicieron creer que era perro desde pequeño.

Tim Crowfoot, el encantador de perros entrenador de llamas le enseñó algunos trucos caninos como lanzarle cosas para que Oscar las busqué y las lleve de regreso.Oscar no está sólo, al igual que él, David, Dillon, Thomas, Toby, María, Ana y Bansky, son llamas que se sienten felices siendo perros y nosotros debemos aceptarlos como son. Si una llama quiere ser perro, gato y así es feliz ¿nosotros quiénes somos para juzgarlos?

AGENCIAS

Aquí el vídeo donde Oscar muestra sus habilidades: