20 de enero de 2013 / 10:18 p.m.

Ciudad de México  El cardenal Norberto Rivera Carrera llamó a los matrimonios, noviazgos y familias católicas en crisis a invitar a Jesús en sus vidas, a no darse por vencidos y perseverar el núcleo familiar.

Se manifestó a favor de los matrimonios cristianos y en esos hogares donde se da cabida a Jesús y reina el amor y la salud.

En la tradicional homilía en la Catedral Metropolitana, el arzobispo primado de México, exhortó a los noviazgos y matrimonios a evitar tener una relación por mera atracción física, conveniencia o por apariencia.

El responsable de la Arquidiócesis más grande mundo, se refirió al Evangelio sobre la boda en Caná de Galilea e insistió en la importancia de no dejar de confiar y recurrir a Jesús “cuando falta el amor, el entusiasmo en un matrimonio o noviazgo”.

Aunque pareciera imposible, que sólo un milagro puede ayudar en un momento de crisis, hay que apostarle a la familia y a la fe, recalcó Rivera Carrera.

Para el Arzobispo Primado de México el amor de verdad es el gran transformador de los matrimonios. “Muchos dirán que esto humanamente es imposible en la situación en que están viviendo. Que se necesitaría un verdadero milagro. Esto es precisamente lo que sucedió en Caná de Galilea, un verdadero milagro. Un matrimonio cristiano de verdad es un auténtico milagro. Si en Caná el agua se transformó en un vino exquisito, en los hogares em domde se da cabida a Jesús se experimenta la acción de una gracia que hace más fácil la práctica del amor, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza como en la pobreza, en la juventud como en la vejez”.

— BLANCA VALADEZ