— EMILIANO BALERINI CASAL
5 de septiembre de 2013 / 01:14 p.m.

 México  • El próximo 19 de septiembre, la compañía de danza contemporánea Tándem estrenará la puesta en escena Un viento llamado Virginia Woolf en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, a las 20:30 horas. De esta forma, la obra de la escritora inglesa no solo será recordada por sus novelas y ensayos, sino por otra de las disciplinas que conforman las bellas artes.

Para Leticia Alvarado, directora de la agrupación con más de 15 años de trayectoria, acercarse a la escritora fue sencillo porque siempre le llamó la atención la época en que vivió Woolf, el momento histórico social que la marcó, así como la revolución literaria que encabezó.

 

“En su novela Las olas, en la cual se basa mi obra, encontré muchas similitudes con el quehacer coreográfico. Su forma de escribirla es muy dancística, porque tiene que ver con el tiempo, la vida y con el movimiento”, explica la ex integrante del Ballet Nacional de México.

 

Lo más relevante de la puesta en escena es permitirle al público apreciar algunos elementos de la poética de la también autora de Una habitación propia: “Queremos que la gente sienta conectada con lo que expresa Virginia Woolf, más allá de que hayan leído o no la obra”, argumenta laganadora en 2010 del Premio Nacional de Danza Contemporánea José Limón.

 

“La puesta en escena hace referencia a este movimiento continuo, permanente y siempre diferente de las olas”, comenta Alvarado, al tiempo que recuerda que lo que más le llama la atención de las novelas de la escritora inglesa es su obsesión por el tiempo, así como aquellos hechos que retratan al ser humano cuando se encuentra solo y que son difíciles de expresar.

 

Integrante del modernismo literario del siglo XX, Woolf tiene personajes con una vida que se transforma poco a poco. De allí que la obsesión por el tiempo de la autora británica —comenta la ex becaria del Centro Superior de Coreografía— resultó difícil de plasmar en una coreografía, porque aunque el lenguaje literario es muy rico, poético y con muchas referencias, en la danza se vuelve complicado expresar la vida de un ser humano circunscrita a su contexto original.

 

Alvarado menciona que. si bien la inteligencia de Woolf la pudo llevar hacia otro camino, trató de ceñirse a los seis personajes que protagonizan Las olas.

 

Aunque la lectura de sus obras es continua y tiene momentos conmovedores e impresionantes de la vida en distintas etapas del ser humano, su literatura no es sencilla, ya que muestra cómo los seres humanos se transforman interna y externamente, además de mostrar lo que piensa y siente, y que en muchas ocasiones no expresa, comenta la coreógrafa.