2 de enero de 2013 / 09:10 p.m.

Se observará principalmente en el hemisferio norte, además se contará con un Ustream en directo de la lluvia de Cuadrántidas.

Ciudad de México • La lluvia de meteoros Cuadrántidas 2013 se podrá observar hoy en la mayor parte del planeta, principalmente en el hemisferio norte, en las latitudes de 51 grados sur; se intensificará a partir de la medianoche y su mayor esplendor será entre las 3am y el amanecer.

A través de un comunicado en su página web, la NASA recomendó a quienes verán el fenómeno, que sus ojos se adapten a la oscuridad por un periodo de 30 a 45 minutos y tener una visión amplia del cielo, primordialmente lejos de las luces de la ciudad.

Las Cuadrántidas tienen una velocidad máxima de alrededor de 80 por hora, variando entre 60-200, por lo cual su máximo esplendor no es tan consistente como en otras ocasiones.

La NASA realizó un mapa en el que mostró con diferentes colores los lugares en los que se observará mejor el fenómeno. El color verde representa la zona con buena visión, mientras que el amarillo tiene una visión pobre y el área roja muy poca o ninguna.

Además para una mejor observación de la lluvia de estrellas, se realizará un Ustream en directo de la lluvia Cuadrántidas, por lo cual se colocó una cámara en el Centro Marshall de Vuelo Espacial en Huntsville, Alabama, la cual durante el día solamente muestra imágenes pregrabadas o un cuadro blanco, pero que se activará al anochecer.

Las Cuadrántidas derivan su nombre de la constelación de Quadrans Muralis (mural cuadrante), que fue creado por el astrónomo francés Jerome Lalande en 1795; está situado entre las constelaciones de Bootes y Draco.

Al igual que las Gemínidas, las Cuadrántidas se originan a partir de un asteroide, llamado 2003 EH1. Los estudios dinámicos sugieren que ese cuerpo bien podría ser un pedazo de un cometa que se rompió hace varios siglos y que los meteoros son los pequeños restos de esta fragmentación.

Después de cientos de años orbitando el sol, van a entrar en nuestra atmósfera a 90 mil kilómetros por hora, quemando hasta 50 kilómetros sobre la superficie de la Tierra.

Redacción