3 de julio de 2013 / 01:23 p.m.

México• Para el bandoneonista argentino César Olguín, director de la Orquesta Mexicana de Tango —única agrupación en su tipo en el país—, llegar a su primer lustro ininterrumpido de presentaciones tiene un significado especial.

“Ha sido un logro permanecer cinco años, un tiempo provechoso en materia de quehacer musical. Por el momento que pasamos cultural y económicamente, es difícil sostener un proyecto como este en el país, de ahí que estemos satisfechos”.

La celebración de estos cinco años de trabajo se realizará el viernes 5 de julio en el Lunario del Auditorio Nacional a las 21:00, el mismo sitio donde hace media década se presentaron por primera vez con música de Cátulo Castillo, Ismael Spitalnik, Julio Plaza, Francisco Canaro y Juan Carlos Cobián, entre otros.

La selección del material que regularmente interpretan obedece de manera anárquica al gusto de Olguín. Aunque suele considerar la opinión de los compañeros del grupo, él toma la última decisión al respecto. En este sentido, el viernes interpretarán un repertorio que se compone con obras de su más reciente material discográfico, Tango que me hiciste mal, entre las que se encuentra “1899”, pieza dedicada a Jorge Luis Borges y titulada así en honor al año de su nacimiento; asimismo, tocarán melodías que han caracterizado a la agrupación.

Olguín destaca que, a pesar de que el tango es un género antiguo, en los últimos años ha despertado un interés entre los jóvenes músicos mexicanos, que de la mano de una figura como Ástor Piazzolla (1921-1992) se han acercado para aprender a interpretar esta música.

“Los jóvenes llegan al tango por medio de Piazzolla, después se acercan a Carlos Gardel, y en el camino inevitablemente se encuentran con tantos otros hacedores importantes de este género: compositores, intérpretes e integrantes de orquestas. De manera cuantitativa, donde más se aprecia el tango es en el baile: la cantidad de milongas que hay en la Ciudad de México y el resto del país es impresionante”, comenta.

Lo de la orquesta se concretó porque después de muchos años de ver que en el país solo había agrupaciones integradas en su mayoría por extranjeros, César Olguín se dio a la tarea de buscar y juntar a distintos músicos nacionales que necesitaban demostrar lo que habían aprendido a lo largo de su carrera.

El autor de 18 materiales discográficos, entre los que se encuentran Suite Piazzollana, Solo como un perro, Solo como un perro 2, Ni tan solo, ni tan perro, Tango de Mier y Pesado y Bandoneón y guitarra, dice que el tango es tan atractivo porque así como la literatura se ocupa del amor, el desamor, la violencia, el desarraigo, los sueños o el desencanto, este género aborda lo mismo, solo que con otras características: la nostalgia, la melancolía, la evocación al pasado, la tristeza, el dolor y la alegría.

Según Olguín, los principales cambios que ha percibido desde que la orquesta se creó se han dado, en primer término, dentro de la agrupación, pues hay un crecimiento en los jóvenes maestros que integran la orquesta, y que han tenido la capacidad de evolucionar en sus carreras de forma particular.

Hay un interés por el público que desea tener material discográfico; la orquesta ha generado un fenómeno en el que las personas que gustan de este género le acercan a Olguín obras de su autoría: “El anterior cd que hicimos, El tango de México, está relacionado con compositores mexicanos como María Grever, Agustín Lara, Mario Lavista, René Torres, y Eugenio Toussaint, entre otros”.

EMILIANO BALERINI CASAL