JAIME GARZA
7 de julio de 2014 / 01:59 p.m.

El técnico Carlos Barra, auxiliado por su mano derecha, Pepe Treviño, comenzó los ejercicios tácticos que incluyen a Lucas Silva en la alineación base.

El verdadero dolor de cabeza favorito de cualquier entrenador pronto le llegará al cuerpo técnico rayado cuando tenga que definir su cuadro y en él tenga que sacrificar a tres jugadores estelares.

En la práctica del sexto día de pretemporada, Barra dividió dos oncenas, una de ellas más apegada a la base aunque sin dos supuestos titulares (Efraín Velarde y Neri Cardozo).

El Rayados de Barra jugará con un 4-3-3 mentiroso. Con cuatro zagueros clavados, un contención, dos interiores, dos volantes extremos y un atacante.

En el siguiente ensayo formó con Jonathan Orozco en el arco; Severo Meza, Hiram Mier, Luis López y Bernardo Hernández en la zaga; Rodrigo Rojas, Jesús Zavala y Gael Acosta en la media; Dorlan Pabon, Lucas Silva y Humberto Suazo en ataque.

La lógica indica que los cuatro refuerzos que han llegado para este Apertura 2014 formarán parte de la alineación estelar: el zurdo lateral, el Chispa Velarde, los plurifuncionales Rojas y Stefan Medina (que en menos de un mes estará listo), así como el atacante colombiano Pabon. A esos cuatro deberán unirse otros seis además del portero Orozco.

Ante la posible venta de José Basanta, el canterano Mier se perfila para ser el referente de la zaga. A él lo acompañaría Meza como lateral derecho y como lateral izquierdo el Chispa Velarde, aunque el Bernie Hernández es del agrado de Barra. Su pareja en la central sería Víctor Ramos o Medina, en caso de que el Chema se marche.

En la media todo indica que arrancaría con Zavala como escudo. Y los interiores serían Rojas y Medina (si no juega en la defensa) o Cardozo.

La disyuntiva más grande para Barra y Pepe se concentrará en el ataque. La teoría indica que debería poner a Delgado, Pabon y Suazo.

Pero lo cierto es que para los ojos del cuerpo técnico, las características de Pabon y Chelito son similares y ninguno podría rendir por izquierda. De tal forma que uno de los dos iría a la banca.

Por la edad y sus recurrentes lesiones, Chelito, quien volvió acusar una molestia muscular el pasado viernes, sería el cambio de lujo.

De tal forma que la vacante tendría que ser cubierta por Lucas Silva o Neri Cardozo (según como forme en la media). Bajo la formación del 4-3-3, se sabe que para Barra es esencial contar con un cabeceador que pueda ganar los servicios provenientes de las bandas. Y ése es Silva.

En el penúltimo ensayo rumbo al Torneo Apertura 2014 ante los Scorpions de San Antonio, Monterrey utilizó a Silva en el cuadro de titulares por lo que se confirma el gusto del director técnico hacia el naturalizado mexicano, quien hizo una gran labor botándose de espaldas al marco y llegando a rematar de cabeza frente a la portería como centro delantero.

No hay otro futbolista que pueda jugar de 9 mentiroso como el brasileño naturalizado mexicano y que además pueda colaborar en el pressing y la recuperación de la pelota.

El torneo pasado Silva lució porque Barra y Pepe le encontraron su posición justa como atacante o segunda punta. De tal forma que el 7 del Monterrey llevaría ventaja para arrancar de titular.

Con Silva de arranque, Barra se vería en la necesidad de tirar un poco a la izquierda a Suazo, tal y como jugó con Ricardo Lavolpe en el torneo Clausura 2008 cuando salió campeón de goleo.

Arrancaba desde la izquierda, pero constantemente hacía diagonales por delante de Jared Borgetti para marcar en el arco contrario.

Hay muchos jugadores que se jugarán un puesto en los próximos días y hay otros que tal vez no cuenten con la simpatía de la afición, pero sí con la de su entrenador. Como pocos, Lucas Silva encaja en el cuadro base de Barra.