26 de julio de 2014 / 03:32 p.m.

Imposibilitado de entrenar con su equipo debido a la sanción, Luis Suárez ya entrena por su cuenta, mientras que sus compañeros del Barcelona inician la pretemporada.

Suárez está corriendo y cumpliendo con un detallado plan físico bajo la premisa de la máxima discreción. Los abogados le han recomendado que siga sin mostrarse en lugares públicos y se entrena de forma oculta.

El temor a que la FIFA malinterpretara cualquier imagen o fotografía del futbolista entrenando se mantiene y para evitar problemas ha decidido, de acuerdo con sus asesores y el Barça, ejercitarse alejado de los focos.

Luis se alejó el fin de semana pasada de Castelldefels, el domicilio de sus suegros, para instalarse en un lugar cercano, pero en el que ya no sufriera el acoso de los medios y los hinchas que se congregaban a diario a las puertas de la casa.

Su último partido fue el 24 de junio ante Italia en el Mundial, donde se dio la mordida a Giorgio Chiellini, y ya quería ejercitarse después de haber pasado unos días de descanso en Uruguay y solucionar todos los trámites burocráticos relacionados con su fichaje en Barcelona.