9 de abril de 2013 / 02:41 p.m.

Monterrey • Aunque no es maestro de la UANL, el laudero Cirilo Gauna se instaló ayer en la Facultad de Música (Famusi) para realizar una exposición de sus célebres mandolinas y violines además de ofrecer sus servicios como reparador de instrumentos musicales.

La cocolina, el quiolín o el guajolín, eran descubiertos y utilizados por alumnos de la escuela quienes se asombraron como una mandolina echa de cocos podría producir sonido tan claro.

“"No son instrumentos sólo para el adorno, están hechos milimétricamente para producir el mejor sonido"”, comentó el laudero reconocido por su taller en Santa Catarina.

Desde hace algunas semanas, don Cirilio consiguió la anuencia de las autoridades de la Famusi para reparar diversos instrumentos de cuerdas. A los alumnos, les ofrece una demostración de sus creaciones que a su vez tiene en venta.

Consejos sobre cómo cuidar un violín, o cómo elegir una guitarra de calidad entre la gran oferta de marcas que se ofrecen en la ciudad son algunos de los consejos que dio ayer, en el reinicio de clases después de las vacaciones.

“"Hay muchas guitarras que se venden en la ciudad. Las más baratas pueden servir para ayudar a la gente a que se enseñe. Pero una guitarra fina demanda de buenas maderas y acabados excelentes"”, comenta.

En una especie de carrusel, también de su creación, don Cirilo exhibe ocho violines cuyo molde se sacó de un Stradivarius. Para quienes tengan un instrumento como este, recomendó cuidarlos como si fueran un bebé.

“"Debe estar siempre en su estuche y un paño para evitar el polvo"”, señala.

Mientras de los salones se expulsa una melodía que suena a un danzón, el laudero saca de la cocolina las notas del corrido de Monterrey, ante una estudiante de canto que observa la curiosa creación.

Éstos consejos –y notas musicales- estarán en exhibición los lunes y martes, de 12:00 a 16:00 en la Facultad de Música de la UANL, ubicada en la Unidad Mederos.

GUSTAVO MENDOZA LEMUS