Perla Cecilia Rodríguez Osorio
15 de mayo de 2013 / 08:18 p.m.

Monterrey.- Sin haber terminado aún la Normal Superior, el maestro José Ángel Galindo Mora inició su trabajo como docente en el Colegio Labastida en el año 1972.

"Yo apoyaba a mis maestros en el trabajo diario cuando ellos me ponían a revisar exámenes en el Colegio Francisco Quesada y es ahí donde despierta en mí el interés de ser maestro", confesó.

El profesor Galindo Mora recordó que cuando él terminó la primaria, secundaria y preparatoria, quería ingresar a la Normal pero su papá le dijo no, ya que él quería que estudiara en la facultad de Derecho para ser abogado, por lo que a escondidas entró a la Normal.

"Mis papás se dieron cuenta de que estudiaba dos carreras cuando recibí mis dos títulos, cuando me acompañaron a las graduaciones", confesó con cierto orgullo.

Por un lado laboraba como abogado en la Oficina de Defensoría Jurídica en la Sección 50 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación resolviendo divorcios, testamentos, intestados, juicios civiles, penales, cuestiones de choques y, por el otro, ejercía la profesión de docente.

Maestro de la Preparatoria número 1 de la UANL

"Se me da la oportunidad de ingresar a la prepa Colegio Civil como maestro, en el año 1975, con tres horas y me mantuve con esas tres horas por más de tres años y medio, y siguiendo mi profesión como abogado".

Actualmente lleva 16 años como coordinador de la preparatoria número uno, que es una extensión de lo que fue la preparatoria Colegio Civil.

"Jamás he tenido alguna incapacidad, jamás he tenido una situación de quedarle mal al grupo, nunca me ha gustado faltar o llegar tarde a una clase, era de las cosas que más cuidé, nunca le quedé mal a mis grupos", declaró orgulloso.

Anécdotas para recordar

Entre las anécdotas que el maestro recuerda está una algo cómica, ya que en una ocasión le tocó impartir la materia de Ciencias Sociales a un grupo de jovencitas, pues no había grupos mixtos en el colegio, y una de las chicas no quería participar en clase, mostraba un poco de temor cuando el profesor estaba frente al grupo.

"No quería trabajar en lo que pedía como maestro, entonces la coordinadora del grupo la llevó a su oficina y le pregunta el porqué no quería trabajar y la señorita le manifiesta que ella nunca había trabajado con un maestro, ya que ella siempre había estudiado en colegios para señoritas, afortunadamente se resolvió este problema y ella llegó a ser una alumna brillante y se mantuvo una relación muy buena entre alumno y maestro", confesó.

"Es bonito ver que tus alumnos van creciendo, recuerdo a un chico de nombre David, le di clases en primero de primaria, después de tiempo me lo encuentro en primero de preparatoria; yo cuando entro al salón veo a un muchacho con lentes oscuros y mal sentado, como retando al profesor, me presento y lo primero que hago es decir siéntate bien, quítate tus lentes y alinea tu silla, paso asistencia y al nombrar su apellido recuerdo al tal David, que había sido mi estudiante hace años, y le dije tú te vas a sentar aquí al frente todos los días y de ahí me viene un pensamiento de que los tiempos son cortitos".

El profesor también compartió otra de sus anécdotas como docente recordando a Carlos González, quien fue su alumno en la prepa Colegio Civil, tenía los primeros lugares del grupo y, para decidir su carrera, le pidió consejo ya que quería ser doctor, por lo que le dijo "todo lo que sueña uno y lo quiere lograr, es fácil, échele ganas".

"Ya no supe de él, terminó la preparatoria y un día me tocó ir a los Servicios Médicos de la UANL por unos estudios de rutina y me dicen pase al consultorio cuatro y cuando entro al consultorio veo que Carlos González era el doctor, el alumno que me había pedido consejo para estudiar Medicina".

Para el que le gusta su profesión nada es difícil

"No he tenido problemas con algún alumno, creo que cuando tú das las reglas del juego o las normativas se las das a conocer al alumno desde el primer día hasta el último día de clases, hasta que les entregas su calificación,  nunca vas a tener problemas".

Uno de los consejos que dio el maestro Galindo fue: para poder ser profesor primero tienes que estar convencido de que quieres impartir un conocimiento; segundo, tienes que estar preparado muy bien y, tercero, dar a conocer tus proyectos a los grupos.

"Porque es un equipo, todos somos uno y vamos a sacar adelante el conocimiento para que el alumno lo ponga en práctica".

Para el profesor Galindo lo más importante es el respeto hacia el alumno, ya que, mencionó, se le debe respetar desde el primer momento de clases.

"Si tu reconoces que tu vocación es la de ser maestro, vas a ser maestro en todas partes, pero tienes que estar convencido. No que te avientes y digas quiero ser maestro y al no irte bien le quieras echar la culpa al alumno".

Galindo Mora comentó que hay mucha gente que tiene demasiado conocimiento y no sabe cómo transmitirlo al alumno, por lo que es muy difícil que pueda existir una vocación de profesor.

Apoya la reforma educativa

Ante los conflictos que se han estado presentando en algunas partes del país por la reforma educativa, el maestro comentó que las reformas son importantes ya que te ayudan a hacer cambios en la manera de llevar una clase.

"Apenas nos están dando a conocer cómo viene la reforma educativa, pero sí la reforma educativa, así como yo la entiendo, es para evaluar el centro escolar, para evaluar al profesor, para ver cómo andan nuestros alumnos, para ver todo el entorno, entonces yo creo que es buena".

Galindo Mora resaltó que la reforma pretende hacer una actualización entre los maestros, por lo que si no se está actualizado que entren otros que sí lo están.

"Yo creo cerrar una calle o hacer desmanes no es lo correcto, las partes deben hablar, debe existir un diálogo, porque entonces no hay una verdadera vocación de maestro", concluyó.

El profesor Galindo comentó que, aunque su esposa también es maestra, no acostumbran a celebrar el Día del Maestro, él como coordinador de la prepa 1 acude a los eventos, pero en sí no realiza algo especial por el día.