1 de enero de 2013 / 01:20 a.m.

Ciudad de México • El Museo de Arte Moderno (MAM) abrió sus puertas a la obra de Fernando García Correa (México, 1958), quien presenta la exposición Procurada corrupción.

La muestra es una revisión del interés pictórico del artista, quien realizó sus primeros estudios en la Academia de San Carlos y posteriormente se perfeccionó en la Escuela Nacional de Bellas Artes de París.

La experimentación formal de García Correa tiene un sello europeo; su estilo le ha permitido consolidarse como uno de los artistas mexicanos más representativos de la actualidad, pues lo mismo pinta, dibuja y graba que trabaja con cerámica, afirma Víctor Palacio, curador de la exposición.

“No es una exposición retrospectiva, sino, más bien, una revisión de media carrera. Trabajé e investigué en su taller, y ahí me di cuenta de cuáles han sido las obras que han definido su trayectoria artística en 30 años. Eso me dio la pauta para armar el discurso curatorial, que no es lineal ni cronológico”, expresó Palacio a MILENIO.

Magdalena Zavala, directora del MAM, dijo que con esta muestra el museo cerró sus actividades del 2012.

La muestra, integrada por 108 piezas entre óleos, acrílico, acuarela, litografías, lacas y dibujos —entre ellas dos que se produjeron especialmente para esta exposición— es fiel a la forma de trabajo de García Correa.

Palacios explicó que no se agrupa por núcleos temáticos ni por disciplinas; lo que se presenta es la propuesta que García Correa ha consolidado en los últimos 16 años, pues es a partir de 1996 cuando se empieza a percibir una definición de su interés en el devenir plástico.

En la exhibición solo existe un texto introductorio para el espectador: “No hay rigidez conceptual, ni una narrativa que explique paso a paso la propuesta del artista, y aunque el título de la exposición no es original, sí es una forma de aludir a la corrupción del arte”.

Su inquietud es indagar y experimentar en lo pictórico y en sus diversas formas de representación, según explicó el propio García Correa: “Esta es mi primera exposición que tan ampliamente presenta mi trabajo, tal y como lo he concebido, a través de 16 años, tiempo en el cual me he dado cuenta de que la pintura no es la respuesta de un solo objeto, sino algo que está en el mundo”.

La muestra se articula a partir de una selección de piezas que describen la forma cíclica en que trabaja el creador, sus métodos y sistemas tienen un carácter intermitente.

La exposición permanecerá en el MAM hasta el próximo abril.

Leticia Sánchez 

Fotos: Cortesía