23 de mayo de 2013 / 12:57 p.m.

México • Con el anuncio de la creación de dos clínicas especializadas en atención a enfermos de cáncer, el jefe de gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, participó en el foro Voces del Cáncer organizado por la fundación Rebecca de Alba e impulsado por Livestrong.

Durante su discurso, el jefe de gobierno dijo que una de las clínicas se localizará en la zona del Ajusco y estará especializada en quimioterapias y cirugías. La segunda estará en Tláhuac y atenderá especialmente a varones con cáncer de próstata, colon y testículos. Ambas se terminarán de construir y equipar en 2013.

Agregó que el hospital pediátrico Moctezuma se equipará con material especial para la atención del cáncer en niños y niñas de cero a seis años.

Mancera recalcó que a través de las unidades móviles y de una campaña de clínicas preventivas en el Metro se buscará la pronta detección del cáncer en el grueso de la población de la capital.

“"Con la voz de los pacientes lo que logras es precisamente la parte preventiva, puedes hacer que las personas vayan y se practiquen los exámenes. Cuando platicas con la población masculina, no se lo quieren realizar, eso buscamos con la campaña"”, finalizó.Indiferencia de funcionarios.

La Fundación Rebecca de Alba destacó que la indiferencia de legisladores para escuchar a familias, enfermos y sobrevivientes de cáncer, es un reflejo de lo que sucede en México: un problema de diagnósticos, muertes prematuras evitables, pérdida patrimonial y traslados durante horas de un estado a otro ante la falta de hospitales, aparatos y personal calificado.

Rebecca de Alba, presidenta de la fundación que lleva su nombre, señaló que se invitó a diversas autoridades que se encargan de promover, impulsar y diseñar políticas sanitarias, pero la mayoría, sin explicación alguna, no acudió al encuentro en el que se dio la palabra a pacientes y familiares.

Al evento, realizado en el Museo Nacional de Antropología, solo se presentó Miguel Ánguel Mancera y expertos del Instituto Nacional de Cancerología (Incan), el IMSS y otros centros; sin embargo, abundó De Alba, “"lucieron por su ausencia"” los encargados de diseñar programas, normas y proyectos para luchar contra la enfermedad.

“"Venía un diputado (que canceló), iba a mandar a su asistente, tampoco vino, dónde está el apoyo al sector salud, dónde están nuestros legisladores que dicen interesarse por combatir el cáncer"”, dijo la filántropa a MILENIO.

Durante dos días, recordó De Alba, se tocaron temas que revelan qué está fallando en México para evitar alrededor de 80 por ciento de las 35 mil muertes anuales que causa dicho mal.

“"Hace falta desde apoyo psicológico para el paciente y su familia, hasta cuestiones tan sensibles como el hecho de que un diagnóstico tardío, comentó un paciente, ‘provocó la muerte de mi mujer y de mi hijo’; además mucha gente ha perdido todo, se ha quedado en la pobreza porque la enfermedad resulta sumamente costosa"”, comentó.

El ocultamiento hacia los pacientes fue otro tema, “"hubo médicos que reconocieron mentirle a los enfermos sobre la gravedad de su caso porque no sabían cómo manejarlo"”, señaló De Alba.

Los pacientes y familiares narraron el estigma y la discriminación que los orillaron, entre otras cosas, a perder el trabajo por estar enfermo o ser encargado de cuidar a un familiar con un tumor maligno.

FALTA DE HOSPITALES

Otro problema que enfrentan es dejar a la familia para trasladar a su enfermo a hospitales ubicados a varios kilómetros, sobre todo porque por lo menos en seis estados no hay hospitales oncológicos, además de que en los existentes carecen del personal necesario.

En cuanto al personal capacitado, De Alba destacó que en el país apenas hay 104 radiólogos capaces de leer placas.

Además, únicamente hay 58 radioterapeutas capacitados para operar las máquinas de escaneo y tomografías computarizadas, cuando debería de haber, de acuerdo con lo establecido por la Organización Mundial de la Salud, al menos 672 de estos especialistas.

BLANCA VALADEZ Y ANA CECILIA MÉNDEZ