26 de junio de 2013 / 12:42 p.m.

Monterrey • Vendedor de una mercería dentro del Mercado Juárez, el joven zacatecano Manuel Durón mostró curiosidad por conocer la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Nuevo León.

Nacido en la comunidad de Lobo, enclavada dentro de Loreto, Zacatecas, Manuel Durón vivió pocos años involucrado en la pintura pero con ello dejó una trayectoria sólida en la pintura y el grabado que hoy se recuerda.

Pocas veces se ve en una exposición individual de Durón (1939- 1966), de ahí que el proyecto emprendido por los gobiernos de Zacatecas y Nuevo León destaque.

Imágenes desde la oscuridad no sólo es una exhibición para recordar al que sería maestro de grabado en la Escuela de Artes Plásticas, pues el ejercicio emprendido por el Instituto Zacatecano de Cultura Ramón López Velarde y el Conarte es toda una labor de conservación de este patrimonio artístico.

Para que se diera la exhibición, se restauraron cerca de 90 piezas que forman parte del acervo de la Pinacoteca del Estado así como por la Facultad de Artes Visuales.

“Por primera vez se muestra una gran cantidad de obra de su autoría”, detalla Sofía Gamboa Duarte, curadora de la exposición.

Retrataba su realidad

En vida a Manuel Durón le tocó conocer lo más áspero que puede resultar la vida. De condiciones humildes, desde muy pequeño padeció desnutrición. Con sólo 27 años, murió de anemia.

Su ambiente, tal cual, es el que retrata en su trabajo. En las salas de la Pinacoteca se destacan 70 piezas de su trabajo aunque la mayoría son bocetos que no fueron redondeados a causa de su fallecimiento.

La “figura humana”, “la mujer”, el “retrato”, sus “autorretratos” y el “paisaje” son los ejes temáticos de la muestra donde se exhibe su visión del mundo, en su mayoría cargado de pesimismo y dolor.

Por ellos sus modelos eran anónimos de la calle: el comensal de un taco, el vendedor, la mujer que pide limosna.

"No es que tuviera una carga política o social, era lo que veía a diario".

Muchas de las piezas que Durón creó tienen un fondo color tierra. Se trata del papel que en ese tiempo compró –o el que podía adquirir- y sobre ese material dejó su legado pictórico.

Se trata de un papel, por así decirlo, "corriente", lo cual ha impedido la correcta conservación de las obras.

Elvira Lozano de Todd, directora de la Pinacoteca, indicó que las piezas fueron revisadas para darse a la tarea de la restauración.

"Fueron desmontadas de sus marcos originales para estabilizarlos, se les retiró los adhesivos y se les dio una limpieza mecánica. Las piezas se remarcaron con materiales óptimos que aseguran su preservación", dijo la funcionaria.

Expresionista sin categorías

Que mucho de su trabajo se conserve en la Pinacoteca de Nuevo León se debe a la visión de conservación emprendida por los artistas Javier Sánchez y Mario Fuentes, que reunieron las obras.

Después de ser vendedor de mercería en el Mercado Juárez e ingresar a la Escuela de Artes Plásticas Manuel Durón se destacó en galerías y museos como lo fue en Arte AC o su exposición en el Palacio de Bellas Artes, unos meses antes de su muerte.

Su obra se exhibe constantemente en exposiciones colectivas, aunque pocas veces se le había visto una muestra individual, como ahora es el caso.

"Es un artista con un talento extraordinario, que vale la pena rescatar como parte de la historia del arte de Zacatecas y Nuevo León", destacó Gamboa.

 GUSTAVO MENDOZA LEMUS