5 de octubre de 2014 / 12:41 a.m.

Sin piedad, Cruz Azul humilló 4-0 al América en la cancha del Estadio Azul, revivió y mantiene sus esperanzas para clasificar a la liguilla del Apertura 2014.

Dulces y agrios recuerdos se revivieron esta tarde en la cancha del Estadio Azul, la 'Máquina' difícilmente olvidará la final perdida hace un par de torneos ante el acérrimo rival; América, con un equipo imparable, quería dejar en claro el porqué se sitúa al frente de la clasificación y buscaba dar un golpe de autoridad que pusiera el último clavo en el ataúd de las esperanzas cementeras.

Los clásicos jóvenes se viven diferentes, una rivalidad en pleno crecimiento dejó muestras de ello sobre el césped de un estadio empañado por la lluvia, elemento que le dio más dramatismo a un choque que de por si ya es de alto calibre.

Un cuarto de hora con tenues aproximaciones por parte de ambas escuadras, fue suficiente para que el local dinamitara el encuentro a través de una jugada digna de enmarcar.

El gol cementero nació de los botines de Pablo Barrera, el mundialista en Sudáfrica 2010, envió un centro en diagonal desde tres cuartos de cancha, el esférico llegó a los dominios de Mauro Formica, quien de primera intención sirvió para la incorporación del argentino Mariano Pavone, el delantero dejó entrar el balón y lo impactó con rencor para batir a Moisés Muñoz que nada tenía que hacer.

Poco y nada por parte del superlíder en el primer lapso, Cruz Azul se adueñó del esférico y por ende, de las ocasiones, aunque la falta de claridad en el último cuarto del campo, aunado a la férrea y por momentos sucia marca de la zaga azulcrema, evitó que la 'Máquina' se fuera con una ventaja más cómoda al descanso.

El segundo lapso contrastó en demasía con lo exhibido en la primera mitad, fue en esta ocasión el conjunto de Coapa quienes mostraron mejores argumentos sobre el campo; Desde Luis Gabriel Rey, hasta Oribe Peralta y Michael Arroyo llegaban con peligro sobre el marco de Jesús Corona sin encontrar éxito.

Y así, cuando más cerca estaba el empate americanista, Cruz Azul estuvo cerca de liquidar el encuentro; Christian Giménez impactó fuerte en los linderos del área y el estoico cuerpo de Moisés Muñoz, detuvo con grandes reflejos el gol cantado del argentino naturalizado mexicano; pronto llegaría su revancha.

Al minuto 84, en la agonía del encuentro, 'Chaco' encontraría el segundo tanto en una descolgada del equipo cementero, el ex del Pachuca finiquitó el encuentro con un toque sutil tras un pase retrasado; aún faltaba lo mejor.

Gerardo Flores y Joao Rojas redondearon la fiesta para la causa cemetera, dos goles en los minutos finales del partido completaron la humillación al superlíder desconocido que de poco le servirá seguir argumentando la final del Clausura 2013 para esconder la vergüenza de esta goliza.

HÉCTOR ORTIZ