5 de julio de 2014 / 08:38 p.m.

El lateral izquierdo Marcelo, titular de la selección brasileña, decidió permanecer en la concentración del equipo durante el Mundial tras saber del fallecimiento de su abuelo.

Tras conocer la noticia de la muerte de su abuelo, Marcelo recibió el abrazo del seleccionador brasileño, Luiz Felipe Scolari, y el coordinador técnico, Carlos Alberto Parreira, según informó un portavoz del equipo, Rodrigo Paiva.

La comisión técnica le dio permiso a Marcelo para ausentarse de la concentración, acudir al entierro y tomarse el tiempo que estimase necesario, pero el lateral del Real Madrid lo rechazó y decidió permanecer en Teresópolis, ciudad serrana donde se concentra Brasil.

El abuelo de Marcelo, Pedro Vieira da Silva Filho, que sufría un cáncer en la médula ósea, fue el principal responsable de incentivar al lateral izquierdo a jugar al fútbol.

Vieira da Silva llevaba diariamente a su nieto a los entrenamientos en el Fluminense, club de Río de Janeiro, cuando él era un juvenil, en un automóvil Escarabajo.

El propio Marcelo, muy cercano a su abuelo, tiene tatuado en el brazo el Escarabajo en el que su abuelo le llevaba a entrenar todos los días a las canchas de Xerém, en una zona rural del municipio de Duque de Caxias, colindante con Río de Janeiro.

Durante la convalecencia de su abuelo, Marcelo se negó a hablar da la enfermedad y afirmó que era un problema personal que trataba en privado con su familia.

Brasil regresó al trabajo después de clasificarse la noche del viernes a las semifinales del Mundial, fase en la que jugará contra Alemania el próximo martes en Belo Horizonte.

AGENCIAS