14 de diciembre de 2014 / 05:01 a.m.

 Marcus Mariota ganó el trofeo Heisman y se convirtió en el primer jugador de la universidad de Oregon en ganar el máximo reconocimiento individual del fútbol americano universitario.

Pasador preciso con velocidad de wide-receiver, Mariota entró a su tercera campaña universitaria como favorito para ganar el Heisman y tuvo un desempeño tan bueno que volvió a la ceremonia llevada a cabo en un teatro de Times Square una mera formalidad.

"Tengo que agradecer a tanta gente porque si estoy aquí hoy es debido al trabajo de todos ellos", dijo Mariota. "Es difícil no ponerse sentimental, ha sido un camino muy largo".

Mariota recibió el doble de votos a primer lugar que el running back Melvin Gordon, quien quedó en segundo lugar, pese a haber roto la marca de más yardas avanzadas por tierra en el fútbol americano universitario. El otro finalista, Amari Cooper, wide receiver de Alabama, quedó tercero.

Mariota recibió el segundo porcentaje de votos más alto de la historia (90,92) sólo por detrás del quarterback de Ohio State Troy Smith, quien tuvo 91,63 % en 2006.

Mariota también es el primer nacido en Hawai que gana el Heisman y es poseedor de la marca de más touchdowns en un temporada en la conferencia del Pac 10, con 53 (38 por pase y 14 corriendo la pelota). Su actuación permitió a los Ducks clasificar al primer playoff del futbol americano universitario.

"En Hawai si una persona tiene éxito todo el estado disfruta ese éxito", dijo el jugador, tocado con una guirnalda hawaiana llamada lei.

La semifinal del 1 de enero entre Oregon y Florida State en el Rose Bowl enfrentará a dos quarterbacks ganadores del premio, Mariota y Jameis Winston.

"Sólo espero el momento de regresar al campo y jugar de nuevo", dijo Mariota. "Como equipo tenemos un objetivo".

"Estoy aquí con mucha humildad. Gracias al comité del Heisman por hacer la noche possible. Amari (Cooper) y Melvin (Gordon) fue un placer conocerlos. Les deseo muchos más exitos. Este premio pertenece a mis compañeros de equipo,  Reconozco todos sus esfuerzos. Gracias a  la línea ofensiva por poder luchar contra adversidad. Espero y rezo que esto sea solamente el inicio. Finalmente papá y mama, a toda mí familia gracias. No hay palabras suficientes para describer cómo me siento".