MARTHA CEDILLO
5 de marzo de 2014 / 10:57 p.m.

Mariana Avitia, medallista olímpica regiomontana, invita a los jóvenes a que se unan al mundo de la lectura.

 

A los 13 años, la olímpica regiomontana Mariana Avitia fue atrapada por el mundo mágico de la lectura. Ahora, después de una medalla olímpica y una sólida carrera deportiva a una edad temprana, la nuevoleonesa cumple algunas funciones sociales dentro y fuera de la Universidad Autónoma de Nuevo León, una de ellas es la promoción de la Feria Universitaria del Libro.

La feria del libro tendrá efecto del 12 al 16 de marzo con poco más de 150 actividades, entre ellas la lectura de la ganadora del bronce olímpico en Londres 2012, así como de la boxeadora Arely Muciño y jugadores de los Auténticos Tigres y los Tigres del equipo soccer.

Ayer, Avitia estuvo en la explanada de la Facultad de Administración y Contaduría Pública, donde a través de la lectura intentó hacer “blanco” en el interés de los jóvenes para adentrarse en este fascinante mundo.

“Creo que es buscar un libro adecuado a lo que estás haciendo, si estás en busca de sueños, si estás estudiando cualquier carrera, eso dependerá de sus gustos, trasmitirlo será muy bonito, porque al estar leyendo aprendes mucho más cosas”, comentó Avitia.

La arquera olímpica estuvo acompañada por un grupo de jóvenes entusiastas, la mayoría estudiantes de FACPyA, que atendieron la lectura de Avitia.

Mariana dijo que un libro es su mejor compañero durante las competencias, pues es a través de la lectura que encuentra el momento de tranquilidad que ocupa para las pruebas.

“Me gusta porque me relaja mucho, en el momento en que estoy en competencia me ayuda a concentrarme, me pongo a leer y me concentro en la lectura, es muy padre porque aprendo de otras cosas”, dijo Mariana.

La deportista mexicana invitó a los jóvenes a adentrarse en este mundo de la lectura, pero también a hacerlo de la manera tradicional.

“Creo que hay que inculcarlos más por la lectura, pero también que no sólo sea un ‘compré el libro por internet y lo estoy leyendo en el celular’, sino se siente más padre leer el libre, oler sus hojas y que no se vaya mucho por la tecnología, sé que ha habido muchos cambios últimamente pero que siga la tradición, que no se vayan solo por la tecnología sino que aprovechen cada hoja del libro”, expresó.