17 de noviembre de 2014 / 02:04 a.m.

En la NFL todo cambia tan rápido. Hace seis días Mark Sánchez era un héroe tras dirigir a las Águilas de Filadelfia a un triunfo de 45-21 sobre las Panteras de Carolina donde lanzó para más de 300 yardas, 2 touchdowns y ninguna intercepción.

Para festejar fue a comer uno de los famosos cheesesteaks de Filadelfia y los aficionados le dieron una gran bienvenida.

Ahora Sánchez mostró varias de las mismas deficiencias de su carrera con los Jets de Nueva York. Ya que completó solamente 26 de 44 pases para 346 yardas, tuvo dos touchdowns, dos intercepciones y un balón suelto.

Dos de los turnovers de Sánchez resultaron en touchdowns inmediatos para los Empacadores de Green Bay.

La jugada que probablemente van a ver mucho en los resúmenes del partido es cuando Mark Sánchez no puede recuperar un balón y Casey Hayward de Green Bay aprovechó para devolver el ovoide 49 yardas hasta las diagonales.

La NFL es extremista. Definitivamente Sánchez no es tan bueno como te dice el resultado de 45-21 ante Carolina o la paliza de 53-20 sufrida ante Green Bay. Los números personales de Sánchez son similares pero no puede tener otro día con tres pérdidas de balón, si quiere que las Águilas califique a la postemporada.

JOSÉ MANUEL VILLALVA