MIGUEL BOADA NÁJERA | CORTESÍA: LA AFICIÓN
21 de marzo de 2016 / 08:21 a.m.

La dosis se repitió y México cumplió con los pronósticos. Y fue con otra noche perfecta. Los bats colaboraron desde su primer turno, el pitcheo volvió a silenciar a los bats contrarios y la defensiva respondió en todo momento y así se escribió la historia en este Torneo Clasificatorio, que acaba de ser ganado por la novena tricolor por nocaut con pizarra de 12-1.

Los tricolores confirmaron su posición de favoritos y cerraron con números que no ponen en duda la razón por la que recibieron esa etiqueta: tres juegos, tres victorias, 25 carreras anotadas y solo dos permitidas. Ahora que ya aseguraron su sitio en el torneo del próximo año, hay que esperar a ver los rivales que van a estar en su camino, así como el roster que se va a poder formar para ese evento.

Los dos encuentros previos, la práctica del sábado y el tener un plan distinto al pararse en la caja de bateo, ayudaron a finiquitar el torneo con Esteban Quiroz como líder del ataque dominical con cuatro empujadas, Agustín Murillo con tres y Leo Heras con dos. En el pitcheo fueron 2.2 entradas de Héctor Daniel Rodríguez y 4.1 del relevo (que admitió cinco hits).

"Es algo muy agradable para México, a eso es a lo que veníamos y lo conseguimos", explicó Edgar González, manager del conjunto tricolor. "Fue una gran recompensa para todos los que trabajaron en esto desde la formación del roster, ver los entrenamientos, viajes, pero todo se resolvió con una alegría para todos".

Ahora, ya con el boleto asegurado, México debe esperar el grupo en el que se le va a acomodar y los rivales que va a enfrentar en el torneo del próximo año, donde se espera que las Grandes Ligas le den autorización a todos los peloteros mexicanos en MLB.

La fatídica segunda entrada

Como sucedió en los dos choques previos para el equipo mexicano, pusieron gente en posición de anotar, pero a diferencia de esas dos ocasiones, no llegó el hit oportuno. Dos ceros en la pizarra en la primera entrada.

Y el juego marcó un antes y un después al caminar por la segunda tanda, ya que el adagio beisbolero se cumplió: "las carreras que no haces, te las hacen". Y Nicaragua supo que sí es verdad.

Nicaragua sacó provecho del descontrol del abridor tricolor, Héctor Daniel Rodríguez, para llenar la casa. El abridor tricolor regaló dos bases tras un hit de Ofilio Castro, con solo un out en la pizarra. Era un momento importante para la ofensiva centroamericana, pero Rodríguez apretó el brazo, el catcher Xorge Carrillo lo volvió a meter en la zona y con un ponche y un rodado a la antesala bien resuelto por Agustín Murillo acabó con el peligro.

De un lado se congestionaron las bases y nadie llegó al plato. Los otros bateadores también llenaron las colchonetas pero los corredores sí circularon. Un error del short, una base y un golpe para los tricolores con un out fueron aprovechados por Esteban Quiroz, quien con sencillo al derecho provocó el corre-corre con el que Carrillo y Alex Mejía oprimieron el pentágono. Para seguir con la tónica del torneo, respetaron el bat de Adrián González y lo caminaron de forma intencional. Otra vez no había espacio libre en las bases y cuatro bolas malas a Jesús Castillo puso en movimiento a los embasados para apuntar el 3-0. Entonces apareció al bat Murillo, quien con un solo swing duplicó las carreras producidas que tenía en el torneo. Con un doblete al callejón de poder vacío la casa y el 0-6 se pintó en la pizarra.

Dos golpes más

El boleto estaba cada vez más cerca en el bolsillo de México al transitar por el quinto rollo, ya que la chispa mexicana volvió a tirarse sobre la dinamita e hizo que explotara. Agustín Murillo vio pasar cuatro bolas malas y Leo Heras se paró en la caja. Después de ver una bola, su swing se encontró en el camino a la esfera de 108 costuras para mandarla a volar muy por encima de la barda del jardín derecho con sus 325 pies. El primer jonrón de la noche ya estaba escrito. Pero todavía había más.

Carrillo alcanzó la segunda con pifia del jardín central y se desprendió al plato con imparable de Sebastián Elizalde. Entonces apareció Esteban Quiroz al plato para demostrar que en sus muñecas también hay poder, y su batazo voló lo suficiente para dejar atrás la misma barda que momentos antes vio el jonrón de Heras.

Con el 11-0 ya escrito, solo era cuestión de llegar a la séptima entrada para concretar el nocaut y la calificación. Algo que se logró con los dos últimos innings.

Aunque antes todavía había que esperar a que llegara una carrera más de los locales. Humberto Sosa pasó de emergente y con sencillo al central mandó al plato a JJ Aguilar con el 12-0 para los de casa en la sexta, redondeando una noche de fiesta que acabó con 11 indiscutibles, cuatro de ellos extrabases. Los nueve titulares del line up mexicano se embasaron al menos una vez.

Nicaragua se quitó la blanqueada en su última aparición en el plato, frente a los pitcheos de Arturo Barradas. En cuanto al pitcheo, Rodríguez (abridor), Bustamante, Solano y Oliver Pérez (último out) no permitieron anotación.