AGENCIAS
12 de septiembre de 2015 / 02:48 p.m.

Pocos equipos se deben haber alegrado tanto como los Colts cuando el comisionado Roger Goodell suspendió por cuatro partidos a Tom Brady por el escándalo de los balones desinflados, precisamente en el duelo contra Indianápolis por el campeonato de la AFC.

Pero la sanción fue revocada por un juez, y el jueves quedó claro que pese a los cambios, Nueva Inglaterra está en posición de revalidar su corona y los Colts deben pisar el acelerador desde el comienzo si quieren disputar la corona de la división a los campeones del Súper Bowl.

Buffalo, que ya el año pasado mostró mejoría, especialmente en la defensa, debe ser el primer peldaño. Las ausencias en ambos lados de la pelota pesarán: su corredor estrella, LeSean McCoy, arrastra una lesión en el muslo izquierdo y su participación está en duda, pero aun si juega la gran incógnita es el desempeño de Tyrod Taylor, quien se impuso en la competencia por el puesto de quarterback sobre E.J. Manuel y Matt Cassell. Tiene armas como Sammy Watkins, pero está por verse si puede con la presión.

La fuerza de Buffalo está en la defensa... pero su jugador más destacado, el tackle Marcell Dareus está suspendido por violar el reglamento antidopaje. De ahí que Rex Ryan tendrá que echar mano de su genio para detener a los Colts y Andrew Luck, que cuenta con los receptores T.Y. Hilton (1.300 yardas por pase en 2014) y Andre Johnson, recién llegado de Texas. Por si ese arsenal fuera poco, Indianápolis sumó a Frank Gore, que en 10 años de carrera en la NFL ha avanzado más de 1.000 yardas por tierra en ochos ocasiones. El debut de Ryan con los Bills luce complicado.