AP - MULTIMEDIOS DIGITAL
29 de julio de 2015 / 10:14 p.m.

Tom Brady llevó la disputa sobre su suspensión de cuatro partidos por el escándalo conocido como "Deflategate" a las redes sociales y a las cortes federales el miércoles, mientras que el dueño de los Patriots de Nueva Inglaterra, Robert Kraft, ofreció un respaldo total a su quarterback al decir que "me equivoqué al confiar en la liga".

Un día después un día después que el comisionado de la NFL Roger Goodell rechazó la apelación de Brady, el quarterback estrella publicó una declaración de 507 palabras en Facebook en su más firme rechazo hasta ahora, asegurando que "no hice nada mal".

Kraft también habló al respecto en una declaración no programada a los medios reunidos en el Estadio Gillette para la inauguración de los campos de entrenamiento y la defensa del equipo de su cuarto título de Super Bowl.

"Me resulta totalmente incomprensible que la liga siga tomando medidas para despreciar a uno de los mejores jugadores en su historia, y un hombre por el que tengo el máximo respeto", dijo Kraft. "Llegué a la conclusión de que esto nunca se trató de hacer lo que era justo".

Justo antes que el tribunal federal terminara sus actividades del miércoles en Minnesota, el sindicato de jugadores de la NFL solicitó a la corte anular la suspensión de cuatro partidos de Brady —o al menos frenarla hasta que el caso sea atendido. El sindicato pidió a la corte invalidar la suspensión antes del 4 de septiembre; eso impediría que Brady se pierda alguna práctica de entrenamiento antes del primer juego de los Patriots de la temporada regular, programado para el 10 de septiembre ante los Steelers de Pittsburgh.

"Necesitamos tenerlo disponible para esa primera semana", indicó el abogado del sindicato, Jeffrey Kessler, a The Associated Press. "No creemos que esta medida disciplinaria pueda llegar a ser admitida".

La demanda legal sostiene que la NFL inventó sus reglas sobre la marcha y aplicó incorrectamente las que tenía de antemano. En una entrevista con la AP, Kessler consideró "ofensivo" que la liga acuse a Brady de destruir su teléfono celular a fin de obstruir la investigación, una afirmación que el comisionado de la NFL Roger Goodell hizo al ratificar la suspensión el martes.

"Creemos que ellos subrayaron este asunto solamente para enardecer al público, para sugerir que cierta información secreta está siendo retenida, y eso es incorrecto", dijo Kessler a la AP. "Se trata de un injusto asesinato de la personalidad de un jugador que no ha hecho nada más que ser un ciudadano modelo para esta liga".

La liga descubrió que los Patriots utilizaron balones inflados por debajo del nivel mínimo permitido en el partido contra los Colts por el campeonato de la Conferencia Americana. El investigador Ted Wells enfocó su pesquisa en dos empleados del equipo, y dijo que Brady tenía "al menos una idea" del complot para desinflar los balones.

Brady fue suspendido cuatro juegos y los Patriots recibieron una multa de un millón de dólares y la pérdida de dos selecciones del draft en mayo tras el reporte de Wells.

Kraft insistió que los Patriots no hicieron nada mal, aunque el equipo despidió a los dos empleados encargados del equipamiento, cuyos mensajes de texto incluían menciones al inflado de balones.

El propietario de los Patriots explicó que no apeló el castigo impuesto al equipo porque pensó que la liga tendría clemencia con su estelar jugador.

Señaló que ahora lamenta esa decisión.

"Sinceramente creo que lo que hice en mayo... ayudaría para facilitar que la liga exonerara a Tom Brady. Desafortunadamente, me equivoqué", indicó Kraft, quien se disculpó con los fanáticos del equipo y con Brady. "Seis meses después del partido por el campeonato de la AFC, la liga todavía no tiene evidencia concreta de que alguien haya hecho algo para afectar el nivel de presión de los balones".

Por su parte, Brady se defendió enérgicamente en una publicación en su página de Facebook, en la que asegura que colaboró con la pesquisa excepto cuando sus acciones hubiesen sentado un mal precedente para sus colegas del sindicato de jugadores.

"Insinuar que destruí mi teléfono para evitar dar a la NFL la información que solicitó es completamente erróneo", dijo el quarterback. "No hay ninguna prueba incriminatoria y esta polémica es fabricada para ocultar el hecho que no tienen ninguna evidencia sobre conducta impropia".

"Respeto la autoridad del Comisionado, pero él también tiene que respetar (el convenio laboral) y mis derechos como un ciudadano privado", escribió. "No permitiré que se imponga un precedente de disciplina injusta para otros jugadores de la NFL sin dar la pelea".

Buena parte de la publicación explica el cambio de celular de Brady, que según Goodell es evidencia de que el quarterback no quería cooperar. Brady dijo que reemplazó un teléfono roto sólo después que sus abogados le dijeron que la liga no podía tenerlo.

"Más importante es que nunca escribí, mensajeé, o mandé correos a nadie en ningún momento, y no se habló sobre nada relacionado con la presión de aire de los balones en el partido por el campeonato de la AFC en enero", aseguró.