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27 de mayo de 2015 / 04:06 p.m.

Rápido terminó el sueño para la dupla mexicana de Santiago González y Miguel Reyes Varela en la tierra batida de Roland Garros, luego de sucumbir 6-4, 6-7 (4/7) y 6-2 ante la pareja formada por el brasileño Andre Sa y el argentino Máximo González.

Tras 27 años, la arcilla de la "Ciudad Luz" volvió a ser testigo del juego de una mancuerna 100 por ciento mexicana y además, de manera muy fortuita, ya que la participación del experimentado veracruzano estuvo en vilo hasta el último momento por una lesión en la pierna.

Por desgracia, "Santi" y "Micky" se quedaron lejos de emular el resultado de la última dupla "azteca" en este segundo Grand Slam de la campaña, cuando en 1988 el ahora capitán del equipo de Copa Davis, Leonardo Lavalle y Agustín Moreno alcanzaron las semifinales.

González Torre y Reyes Varela dieron pelea, pese a que la voz cantante de esta pareja no estaba al 100 por ciento físicamente y con el aguerrido espíritu al que apelan cuando representan al país en la Copa Mundial de Tenis, alargaron cuanto pudieron su estadía en el choque que puso fin a la actividad de este miércoles en la cancha 11.

Como preámbulo de lo que estaba por ocurrir, los mexicanos tuvieron que remar contracorriente apenas en el primer "game" del cotejo, cuando estuvieron contra la pared 0-30; no obstante, hilvanaron tres puntos para salir avantes.

Para el noveno "game" enfrentaron su primer punto de quiebre, del que salieron bien parados, pero en la segunda chance de rompimiento, sus rivales ya no perdonaron.

Cabe decir que el golpe de los sudamericanos se gestó a partir del único punto que la dupla "tricolor" perdió con su primer servicio en ese parcial inicial, que hasta antes de ese tropiezo marchaba con registro de 13 de 13.

El tandilense y el oriundo de Belo Horizonte aprovecharon el descuido y se anotaron el set 6-4 al cabo de 34 minutos de batalla, inspiración que les sirvió para que en el amanecer del segundo parcial asfixiaran al cordobés y al tapatío.

En un abrir y cerrar de ojos, los sudamericanos se colocaron 2-0 y se dieron el lujo de desperdiciar un par de "break points" que fueron la dosis de ánimo suficiente para González y Reyes, quienes lograron que sus oponentes se arrepintieran de "no matarlos" con un segundo quiebre.

La definición para la segunda manga tuvo que ser por la vía del desempate en el que, tras unos intercambios de servicio, el veracruzano y el jalisciense prevalecieron 7-4 y nivelaron la pizarra a un set por bando.

Para el episodio final, la agresividad de Sa y González disminuyó y en el 2-2 se emplearon a fondo para escapar de una situación al límite que reactivó sus energías, pues al siguiente "game" hicieron daño por tercera vez en el encuentro.

Pese al 4-2 y saque, a los sudamericanos les tembló un poco la mano para confirmar la rotura, pues del 40-15 pasaron a la angustia del 40-40, pero una vez superado el examen, salieron decididos a sellar su victoria desde la devolución.

Así pues, en su primer punto para partido, el binomio brasileño-argentino terminó con la aventura mexicana", tras dos horas y un minuto de acción.