TOMÁS LÓPEZ | @TOMASVICTOR10
20 de octubre de 2016 / 08:05 p.m.

Cinco años después… los Guerreros de la Independencia siguen en pie de lucha.

El club de futbol americano ubicado en la parte alta de la Loma Larga celebra esta semana el primer lustro de trabajar apoyando a niños y jóvenes de un sector considerado conflictivo.

Guerreros se enfoca sobre todo en las categorías de la temporada Juvenil, en edades que comienzas en la adolescencia.

“Hemos participado en categorías Junior Bantam y Midget, atendemos a los muchachos a partir de los 12 años que es la edad en la que entran a la secundaria, empiezan a ver otro tipo de situaciones, las travesuras empiezan a ser diferentes”, explica el coach Oscar Morales.

“Tratamos de encaminarlos lo mejor posible hasta dejarlos en el primer año de preparatoria y ver posterior a eso sus frutos”.

Ex jugadores del club que hoy llevan una carrera universitaria visitaron el campo de entrenamiento para dar un mensaje a los chavos.

Alfredo Rangel, alumno de Leyes; Rafael Leija, estudiante de ingeniería civil, y Reynaldo Niño, de Arquitectura, dialogaron con los jugadores que comienzan sus prácticas desde las 17:30 horas.

“Es muy satisfactorio jugar este deporte, es un reto, te pide mucha disciplina, mucha responsabilidad, y pues muy divertido, además valoramos mucho las amistades que dejó el futbol americano”, señala Alfredo Reyes, ex apoyador defensivo de los Guerreros.

“Ahorita ya voy en sexto semestre en la facultad de Derecho, jugué de linebacker tres temporadas y pues ahorita ya no puedo jugar por el trabajo y pues por la escuela pero les agradezco mucho el haber estado aquí en Guerreros”.

El club que trabaja en canchas sintéticas se ubica en la Plaza Cívica Independencia, en el cruce de las calles Prolongación Jalisco y Lago de Patzcuaro.

El primer juego en la historia de los Guerreros se registró el 16 de octubre del 2011, en un partido que perdieron 8-0 ante los desaparecidos Osos de la Sierra en el campo de Búfalos, en la categoría Junior Bantam.

“Jugar futbol me dejó valores, aquí aprendí lo que era el sacrificio, la entrega y sobre todo el compromiso con el equipo, hacia el club y hacia los mismos compañeros y coaches”, indica Reynaldo Niño, ahora estudiante de Arquitectura.

“Se trata de trabajar en equipo, no darte por vencido, si te caes, aprender la manera de levantarte y salir siempre adelante, saber que siempre hay una solución para todo, que no todo está perdido”.

El coach Oscar Morales agradeció el apoyo que han tenido de todos los clubes y de cada uno los que han ocupado el cargo de presidente de la MFL.

Dijo que ha sido fundamental los detalles que han tenido en su momento de personajes como Antonio Zamora, Edgardo “Biónico” Sánchez o Gilberto Escobedo para llevar mensajes motivacionales a los jugadores.