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24 de octubre de 2016 / 03:48 p.m.

Equipos con las sequías de campeonatos más prolongadas, así que una llegará a su fin. Mientras los Indios buscan su primer título de la Serie Mundial en 68 años, los Cachorros no alzan el máximo trofeo desde 1908. Chicago ganó el título de la Nacional por primera vez de 1945. Cleveland acude a su primera Serie Mundial desde 1997, cuando perdieron el séptimo juego en extra innings ante los Marlins.

También son equipos que comparten lazos en sus puestos de mando. Theo Epstein, el cerebro en los despachos de los Cachorros, ganó dos cetros de la Serie Mundial en Boston con el actual manager de los Indios Terry Francona. En 2004, orquestaron que los Medias Rojas ganasen su primer Clásico de Otoño desde 1918.

Francona y su contraparte de los Cachorros Joe Maddon se destacan por ser dos de los managers más creativos y audaces.

Cleveland y Chicago están separados por una distancia de alrededor de 482 kilómetros (300 millas) y ambas ciudades están asentadas en los Grandes Lagas.

En series interligas, los equipos están empatados 9-9. La paliza 17-0 que Chicago le propinó a Cleveland en 2015 fue la más abultada en la historia de juegos interligas.

Durante dos meses y medio, Chapman y Miller estuvieron juntos este año en el mismo bullpen con los Yanquis de Nueva York.

Los pitchers de Chicago quedaron terceros en las mayores con 1.441 ponches en la campaña, mientras que a la ofensiva fueron terceros en carreras (808) y segundos en porcentaje de embasado (.343).

Báez y Lester se repartieron el trofeo al más valioso de la serie de campeonato de la Nacional. Báez bateó para .318 (7 hits en 22 turnos) con cinco impulsadas ante los Cachorros, robándose el plato en el primer juego.

Lester tuvo foja de 1-0 y efectividad de 1.38 en dos apertuas. Bryant, para llevarse el JMV de la Nacional tras ganar el premio del Novato del Año en 2015, emuló a Rogers Hornsby (1929), Hack Wilson (1930) y Derrek Lee (2005) como los únicos jugadores de la franquicia con al menos 10 anotadas, 35 dobles, 39 jonrones y 100 impulsadas.

Liderado por el infranqueable Miller, la efectividad de los relevistas de Cleveland fue de 1.67 en 32 innings y un tercio en los playoffs de la Liga Americana. Las tres blanqueadas de los Indios en la postemporada son la mayor cantidad desde las cuatro de los Yanquis en 1998.

Lindor, estableciéndose como estrella, bateó para .323 en los playoffs, por lejos el mejor de los titulares de Cleveland. El promedio colectivo del equipo es de .208. Cuando toman una ventaja de tres carreras en un juego, los Indios tienen foja de 69-1. Pérez ha brillado detrás del plato en la postemporada y sus prestaciones defensivas han sido excelentes durante el año: sacó out al 46 por ciento de los corredores que intentaron un robo de base. Cleveland tiene marca de 33-20 cuando ha sido el titular. Cleveland tiene la ventaja de local en virtud que la Liga Americana ganó el Juego de Estrellas.

Favoritos desde el primer día, Chicago (103-58) acabó con el mejor récord de las mayores y con sus fanáticos entusiastas de que ganar su primer campeonato en más de un siglo está cerca. Se despegaron temprano en su división con un arranque de 25-6. Los Indios (94-67) se apoderaron del liderato en la suya el 4 de junio, pese a las bajas por lesión del jardinero Michael Brantley (sólo participó en 11 juegos) y de los abridores Carlos Carrasco y Danny Salazar en el último mes.