AP
16 de enero de 2017 / 03:57 p.m.

Para Rafael Nadal y otras estrellas del tenis, hay algo familiar en las preguntas que les hacen antes que empiece el Abierto de Australia.

Los castigos recientes por arreglo de partidos y un nuevo escándalo fijaron los reflectores sobre la integridad del deporte un año después que las acusaciones de corrupción acapararon la atención durante el primer Grand Slam de la temporada.

"Obviamente es algo negativo que siempre pase esto en el primer mes de la temporada", dijo Nadal en el torneo de Brisbane, un fogueo para el Abierto de Australia. "Uno se cansa de estas cosas, pero lo más importante es la lucha contra este problema".

Los titulares negativos empezaron a circular a principios de año.

El 5 de enero, la policía en Australia acusó a un tenista de 18 años por amañar partidos en un torneo de baja categoría en octubre en Traralgon, cerca de Melbourne.

Días después, otro tenista australiano, Nick Lindahl, ahora retirado pero alguna vez ubicado entre los 200 primeros del ranking, fue suspendido por siete años y multado 35.000 dólares por la Unidad de Integridad del Tenis por ofrecer perder un partido en un torneo de bajo nivel en la ciudad den Toowoomba en 2013.

Lindahl ya había sido multado después de un juicio criminal. Otros dos jugadores australianos recibieron sanciones menores por sus vínculos con ese caso.

Aunque Traralgon y Toowoomba no tienen nada que ver con Melbourne Park, la sede del Abierto, el momento en que se anunciaron los casos no pudo ser peor.

La temporada pasada comenzó de una forma similar, después que un reportaje de la BBC y Buzzfeed acusó a las autoridades del tenis de omitir evidencia de arreglo de partidos y de no investigar posibles casos de corrupción. Ese Abierto de Australia fue opacada por las insistentes preguntas sobre los arreglos de partidos.

"No había escuchado nada (sobre arreglo de partidos) desde el Abierto de Australia del año pasado",
dijo el tenista alemán Mischa Zverev a la P la semana pasada en Brisbane. "Me parece curioso... es como el día antes de los Oscar, van a divulgar algo para que alguien lo gane o no lo gane".

Desde entonces, los líderes del tenis han hecho todo lo posible por restaurar la confianza en el deporte. Se creó un grupo independiente para evaluar el desempeño de la Unidad de Integridad, el organismo encargado de combatir la corrupción, y las autoridades prometieron implementar todas las recomendaciones que presente este año.

La agencia dijo a la AP que nueve jugadores y oficiales fueron sancionados el año pasado por amaño de partidos, la mayor cantidad en un año desde que se creó la unidad en 2008.