REDACCIÓN | @MMDEPORTESMX
8 de mayo de 2017 / 06:33 p.m.

El lanzador derecho Austin Bibens-Dirkx finalmente recibió este sábado el telefonema que había esperado toda su vida: jugará en Grandes Ligas con los Rangers de Texas.

Por supuesto que llamadas telefónicas así suceden todas las semanas. Pero casi nunca las reciben peloteros a los 32 años de edad y después de una espera de 12 de ellos en las Ligas Menores.

Los Rangers compraron el domingo el contrato de Bibens-Dirkx de la sucursal Triple-A Round Rock.

"Ha sido una bendición y un sueño hecho realidad", dijo Bibens-Dirkx. "Ha sido una lucha, también. He pasado por muchos altos y muchos bajos. Pero estoy extremadamente feliz. No puedo ponerlo en palabras", declaró el lanzador al sitio de lasmayores.com.

El manager de Round Rock, Jason Wood, fue quien le dio la noticia a Bibens-Dirkx el sábado.

"Lo primero que hice fue llamar a mi esposa", dijo Bibens-Dirkx. "Ella empezó a llorar y a mí también se me salieron las lágrimas. Fueron una cantidad de emociones encontradas".

Bibens-Dirkx reemplazó en el roster al dominicano Darío Álvarez, quien fue enviado a Round Rock.

Pero los Rangers no hicieron el movimiento por razones sentimentales. Bibens-Dirkx se ganó el ascenso tras dejar efectividad de 3.04 de 1.23 de WHIP (bases por bolas más hits por inning lanzado) en Round Rock. También lanzó en seis juegos de la Liga del Cactus con los Rangers en los entrenamientos primaverales, dejando 1.50 de efectividad.

"Nuestro bullpen estaba extremadamente corto", dijo el piloto Jeff Banister. "Darío, por la carga de trabajo, podías ver que su arsenal estaba sufriendo. Esta es una oportunidad para darle un descanso. Sus pitcheos no estaban igual de finos".

"Mi meta era llegar aquí, pero la meta no se detiene ahora", dijo Bibens-Dirkx. "La meta ahora es tener éxito y mantenerme arriba todo lo que pueda, hacer todo lo que esté a mi alcance para hacerles difícil la decisión cuando llegue la hora de bajar gente".

Banister entiende lo que está viviendo Bibens-Dirkx, ya que el primero jugó un solo encuentro en las Grandes Ligas.
"Uno ve estas historias una y otra vez", dijo Banister. "Nunca te cansas de escuchar cosas así. Es algo real, algo emocionante. No es uno solo, sino muchos que están a nuestro lado a lo largo del camino. Que uno pase todos estos años en las menores, en ligas independientes, en circuitos invernales, de verdad no hay suficientes superlativos y adjetivos para describir cómo te sientes".