AP - @MMDEPORTESMX
24 de enero de 2016 / 12:27 p.m.

John Elway quería diagnosticar qué fue lo que le faltó a los Broncos tras otro brusco final de temporada.

"Por los menos, en el último partido, lo que quieres es pelear hasta dejarlo todo", dijo Elway.

Y así que John Fox acabó fuera y Gary Kubiak quedó como entrenador. Y así fue que Elway, quien como gerente general y vicepresidente de operaciones en Denver dijo que no había un "Plan B" cuando contrató a Peyton Manning unos años atrás dio la consigna para los Broncos de 2015.

En gran medida, tal ha sido la actitud de estos Broncos en las mayoría de las semanas, derrochando la clase de garra que no sea veía en los equipos dirigidos por Fox, especialmente en los últimos partidos de cada una de las últimas cuatro campañas. En tres derrotas por los playoffs y otra en el Super Bowl, esos equipos perdieron por una anotación promedio de 38-17.

¿Cómo terminará esta temporada? ¿En qué instancia? Ya se verá.

Pero Elway tiene motivos para creer que el desenlace, ya sea el domingo ante Nueva Inglaterra por el título de la Conferencia Americana, o dentro de dos semanas en el Super Bowl, tendrá a un equipo peleando. Este equipo tiene foja de 10-3 en partidos que se definieron por el margen de un touchdown o menos, además de remontar desventajas de 14 puntos en tres oportunidades para salir airoso.

"Si no tuviéramos esa (actitud) este año, no estaríamos aquí", declaró Elways. "Las agallas de este equipo se han visto en los partidos complicados en los que pudimos encontrar la forma de ganar".

Y los Broncos han demostrado que si tienen un Plan B, algo que Elway completamente descartó el día que se fichó a Manning, al preguntársele si el quarterback sufriría lesiones en el hombro o el cuello.

Con el paso de la campaña y el físico de Manning deteriorándose, Elway puso más empeño en armar un equipo que no dependiera totalmente en que su mariscal de campa lanzara para 400 yardas y cuatro touchdowns cada semana. Había que acarrear el balón.

La derrota 24-13 la pasada temporada ante los Colts en los playoffs, con un Manning mermado por dolencias, confirmó que los Broncos iba a necesitar algo más que un quarterback de lujo. Elway debió recordar la parte final de su carrera como quarterback de los Broncos al ganar sus dos campeonatos en el ocaso de su carrera, blindado por un formidable juego por tierra y una férrea defensa.

El fichaje de Kubiak le dio más énfasis a la posesión del balón y balance. La posterior adición de Wade Phillips como coordinador defensivo inyectó más intensidad a la defensa, que terminó primera en yardas permitidas esta temporadas, con cinco touchdowns anotados y frecuentemente respondiendo en situaciones clave, como recuperar el balón en el último cuarto del partido de la semana pasada para vencer a Pittsburgh.

La señal más evidente de que todo ha cambiado fue la foja de 5-2 de los Broncos cuando Brock Osweiler fue el titular en lugar de Manning durante la segunda mitad de la campaña. Ninguna de esas victorias o cualquiera de las 13 de Denver esta temporada fueron con marcador abultado.

"Créanme que somos un equipo curtido en la batalla", dijo el running back C.J. Anderson. "Tuvimos ocasiones, en el ataque, que quedamos diciéndonos: '¿Qué estamos haciendo?'. Pero no bajamos los brazos y seguimos peleando".