AP
6 de junio de 2015 / 11:24 a.m.

Novak Djokovic apretó los ojos y levantó los brazos, una celebración discreta para un triunfo maratónico de dos días, cinco sets y varios altibajos sobre Andy Murray.

Ahora necesita un triunfo más para conseguir su primer título de Roland Garros y completar el Grand Slam en su carrera, por lo que era indispensable reservar energías.

El número uno del mundo alcanzó su tercera final del Abierto de Francia de la manera complicada, venciendo 6-3, 6-3, 5-7, 5-7, 6-1 en la reanudación del duelo suspendido el viernes.

La semifinal se suspendió empatada a tres en el cuarto set el viernes debido a la inminente tormenta. Murray se llevó ese parcial en su retorno a la cancha, pero el serbio lució soberbio en el quinto, y liquidó el partido en 61 minutos, un total de cuatro horas y nueve minutos.

"Nada distinto a cualquier otro duelo entre nosotros. Siempre son emocionantes, siempre son maratónicos", comentó Djokovic. "Físicamente no fue un partido sencillo, desde luego, pero creo que estaré bien para la final. Dejaré en la cancha lo que me quede, y ojalá que sea suficiente".

Djokovic ya posee ocho títulos de Major, pero ninguno en Roland Garros, donde perdió las finales de 2012 y 2014 ante Rafael Nadal, el nueve veces campeón del certamen y al que eliminó en cuartos de final.

El número uno del mundo alargó a 28 su racha del triunfo luego de imponerse a Murray, quien venía de ganar sus últimos 15 partidos, todos sobre arcilla.

En la final del domingo, menos de 25 horas después de haber liquidado a Murray, Djokovic se medirá al octavo preclasificado, Stan Wawrinka, con la posibilidad de convertirse apenas en el octavo jugador en la rama varonil con al menos un cetro en cada uno de los cuatro torneos principales, sumándose a los cinco que ya tiene del Abierto de Australia, los dos de Wimbledon y un U.S. Open.

De vencer a Wawrinka, Djokovic sería el primero desde Jim Courier en 1992 en ganar Australia y Roland Garros de manera consecutiva, colocándose a mitad del camino para el primer Grand Slam en una misma temporada en 46 años.

Wawrinka finalizó el viernes su semifinal ante Jo-Wilfried Tsonga, por lo que tuvo un sábado menos intenso que Djokovic. En 2014, el suizo ganó su primer gran torneo al imponerse en Australia, y cuando llegó a Paris fue eliminado en la primera ronda.

Ahora hará su debut en una final del Abierto de Francia ante Djokovic.

"Sin duda, ambos estaremos nerviosos", comentó el suizo. "Denlo por hecho".

Djokovic y Murray entraron a la Cancha Philippe Chatrier exactamente a la 1 p.m., poco más de 16 horas después de salir bajo un cielo amenazador.

Luego de 10 minutos de acción, ambos se combinaron para retener tres veces su servicio en cero, y con el marcador 5-4 para Djokovic, el serbio se colocó a un juego de avanzar. Parece poco, pero tuvo que esperar mucho.

Murray sostuvo para empatar a cinco y logró quebrar el siguiente juego para colocarse 6-5. Uno de los puntos incluyó 33 golpes, ninguno mejor que el drop shot con el que Murray logró el triunfo. Murray agregó un passing a la carrera y cuando Djokovic aportó dos errores de derecha, el set había terminado.

Y luego de ganar sus primeros 17 sets del certamen, Djokovic ahora estaba al borde ante un confiado Murray. Pero el serbio no se derrumbó. Retomó el enfoque, el británico titubeó y permitió que el serbio quebrara en el segundo juego del quinto set para tomar ventaja de 2-0.

"Un juego perdido", como lo describió Murray. "Después de eso, Novak se relajó un poco".

Murray se quedó corto en su intento de convertirse en el primer británico desde Bunny Austin en 1937 en llegar a la final de Roland Garros. Pero al igual que en 12 de los últimos 13 enfrentamientos ante Djokovic — siendo la excepción la final de Wimbledon de 2013 — Murray fracasó.

"Es una máquina", aseguró Wawrinka.