AP - @MMDEPORTESMX
10 de marzo de 2016 / 10:33 a.m.

Momentos después que el ex defensive end de los Dolphins, Olivier Vernon, acordó los términos de un contrato por cinco años y 85 millones de dólares, su agente David Carter exclamó, '¡qué día!'. Lo mismo dijo seguramente el gerente general de los Giants de Nueva York, Jerry Reese, tras un desembolso increíble.

Al recibir una última oportunidad del copropietario de los Giants, John Mara, para reforzar un roster que no ha llegado a los playoffs en cuatro años, Reese causó revuelo en el primer día de la agencia libre en la NFL. Nueva York alcanzó acuerdos con Vernon; el ex cornerback de los Rams, Janoris Jenkins, y el ex tackle defensivo de los Jets, Damon Harrison.

Por si fuera poco, el defensive end estelar Jason Pierre-Paul firmó un contrato por un año y 10,5 millones de dólares poco después de las 4 p.m., con lo que se abrió el mercado. Así, Reese atendió de manera inmediata las principales debilidades en la frontal y la secundaria de la defensa.

Se espera que todos firmen contratos por cinco años este jueves, poco después de que lleguen al centro de prácticas de los Giants para exámenes médicos.

Los Giants también llegaron a un acuerdo para reducir el salario del receptor Víctor Cruz, cuyo sueldo bajará de 7,9 a 1,3 millones de dólares, con incentivos que podrían incrementar sus ingresos a 5,5 millones.

Cruz no ha jugado la mayor parte de las dos temporadas anteriores, primero debido a una ruptura del tendón rotuliano sufrida en 2014, y luego por una cirugía a causa de una distensión de la pantorrilla, que lo mantuvo fuera del terreno de juego toda la campaña pasada.

Vernon, la pieza central de 1,87 metros y 118 kilogramos en el desembolso de 200 millones de dólares de Reese, fue considerado como el mejor cazador de quarterbacks en esta agencia libre. El jugador de 25 años tuvo 7,5 capturas en 16 partidos iniciados en 2015, mientras que fue una presencia constante contra el juego terrestre. Se espera que acompañe a Pierre-Paul a fin de rejuvenecer una de las unidades para presionar al quarterback más débiles de la NFL.