AGENCIAS
2 de diciembre de 2015 / 10:23 p.m.

El comentarista de los Hornets de Charlotte, Dell Curry, le pidió a su hijo Stephen, el reinante Jugador Más Valioso de la liga, antes del partido del miércoles por la noche que "no arruinara mi noche".

"No me garantizó nada", dijo Dell Curry con una sonrisa antes del encuentro.

De hecho, Stephen simplemente ignoró la solicitud de su padre.

El hijo anotó 40 puntos en tres cuartos de acción y los Warriors de Golden State despacharon el miércoles 116-99 a los Hornets para extender el mejor arranque en la historia de la NBA a 20-0.

En una noche en la que Charlotte homenajeó al padre de Curry, máximo anotador en la historia de la franquicia, fue su hijo mayor el que se robó la atención al embocar 14 de sus 18 tiros al aro. También metió ocho de sus 11 intentos de triple.

Stephen Curry, quien se crió en Charlotte y luego jugó en la vecina universidad de Davidson College, se desató con con 28 puntos en el decisivo tercer cuarto, en el que coló todos los cinco triples que disparó, varios desde muy atrás del arco y en la cara de una defensor. Ese despliegue permitió a los Warriors despegarse por 21 puntos.

Se quedó en la banca para todo el cuarto final debido a la enorme ventaja, así que no tuvo posibilidad de romper su marca personal de 54 unidades.

"Fue un ambiente grandioso para jugar, especialmente por la ceremonia a papá", dijo Curry. "Fue algo muy emotivo salir al medio tiempo y escuchar su discurso al lado de mi mamá, mi hermana, mis tías y mi abuela. Fue una buena noche. No puedo pedir nada más. Jugar como lo hice y obtener el triunfo fue algo especial".

El francés Nicolas Batum lideró a los Hornets con 17 puntos y ocho rebotes.

Klay Thompson tuvo 15 de sus 21 tantos en el primer periodo, cuando los Warriors montaron una ventaja de 15 puntos.

Curry admitió que iniciar la temporada con marca de 20-0 es algo surreal.

"Ni siquiera suena bien", dijo Curry. "En la NBA, con tan buenos jugadores y equipos, ser capaz de montar una racha así es algo especial. No siempre jugamos de la mejor forma, pero encontramos la forma de ganar. Esa es la fortaleza de nuestro equipo. Cada noche un jugador distinto da la cara y tiene un gran juego y hace las cosas pequeñas que no aparecen en la hoja de estadísticas".

Curry encestó toda variedad de disparos en el tercer periodo, incluyendo un par desde 9,1 metros (30 pies).

"Cuando se siente en ritmo y tira, empieza a correr al costado defensivo incluso antes de que el balón entre en el aro", dijo el coach interino, Luke Walton. "Sabe antes que cualquiera de nosotros que el balón entrará. Hace un trabajo magnifico en escoger sus intentos. Está en su ciudad natal y es el mejor jugador de la liga, y quiso montar un espectáculo".