MARTHA CEDILLO
17 de agosto de 2015 / 01:25 p.m.

En la Arena Coliseo la magia y el glamour pueden hacer una excelente combinación, especialmente si de formar ídolos en la lucha se trata.
Tal es el caso de Pimpinela Escarlata, un luchador exótico que llegó al corazón del público regiomontano para quedarse.

"Mientras que el público me aplauda, aquí estaré. Tengo 27 años de trayectoria y qué no me ha dado la lucha libre”, se pregunta a sí mismo el luchador.

“Estoy aquí recordando los tiempos de que estaba la señora Lila Cavazos y claro que queda que lo que uno siembra eso cosecha. Estoy consciente de que hay mucha juventud empujando fuerte, pero todavía queda Pimpinela unos 2-3 años más y hay que ser realista y no ser egoísta y apoyar también a la juventud, por eso estoy aquí, pero gracias al apoyo del público”, expresó el luchador previo a su regreso a la Arena Coliseo la noche del domingo.

Para el luchador exótico, la conexión que tiene con su público es magia pura, magia que lo tiene extasiado de felicidad, sobre todo por la entrega y cariño que le tienen a pesar de que en el cuadrilátero no siempre sea el ganador.

“Aunque el público te aplauda, hay que ser realistas, y aunque el orgullo de uno lo mantenga -porque el hambre te tumba y el orgullo te levanta-, pero aquí hay que estar consciente de que (será) hasta el cuerpo aguante y si ya no aguanta pues me retiro dignamente y digo gracias Monterrey porque Monterrey me hizo, y sí daría gracias cuando el cuerpo ya no dé en el ring… pero (el cuerpo) todavía funciona”, señaló.
Y es que “Pimpi” está consciente de que el almanaque cobrará su factura y los años sobre el ring quedarán para el recuerdo, pero por lo pronto el luchador exótico disfruta de las mieles del cariño de su público, esa afición fiel que siempre le acompaña en cada presentación en la Arena Coliseo.

La frase…

"Hay que ser realistas, aunque el publico te aplauda.. Hay que estar consciente de que el cuerpo aguante... Mejor me retiro dignamente, porque Monterrey me hizo".